XCÈNTRIC 2023 (9): POR UN CINE CÓSMICO, DELIRANTE Y LUMPEN: 'ORG' DE FERNANDO BIRRI

Fragmentos del diario de ‘ORG’

Por Fernando Birri


ORG (Fernando Birri, 1979)



Del «Memojo» a «Metojo»: La Memoria del Ojo es corta (el Ojo tiene poca memoria) –el ojo siempre «mira» el presente (en esto se parece al cine, mostrando siempre las cosas en presente). Si miro la punta de mi nariz, olvido (o empiezo a olvidar) el pelo que cae por mi frente, que vi un segundo antes. Por lo tanto, sólo una película de montaje rápido, una película que muestre al ojo una imagen anterior al ojo –no el cerebro o la corteza cerebral–, tiene tiempo para olvidar lo que ya no ve, puede crear esta asociación del ojo (libre o llena de significado). A diferencia de la memoria prosaica del cerebro, educada –no educada, determinada, distorsionada por superestructuras lógicas unilateralmente nacionales– esta memoria del ojo es una memoria poética.  

Por la poesía hic et nunc (con ecos atávicos y futurológicos). La película como piedra filosófica. Cuando el espectador (o yo) se despierta después de la película, algo debe, sin su (mi) conocimiento haber cambiado (haberse descompuesto, reorganizado, transformado) dentro de él (de mí). Igual que cuando se duerme el Pequeño Príncipe Azul éste es reemplazado en su cuna por un mono.

En otras palabras, la capacidad perceptiva del ojo debe quedar estimulada (acelerada) hasta que el mecanismo de la teoría analítica se apague (las funciones de vinculación, asociación, las relaciones de la memoria lógica, las superestructuras racionales de pensamiento y su forma tradicional –y por lo tanto distorsionada– de asociar los «données», la «memoria» que sirve a la clase dominante), sustituyéndola por una asociación libre (libre para quien la recibe, para quien la sufre, para quien la disfruta, así como para quien la provoca: ambos dueños de «sus» (pues pertenece a ambos, a todos ellos) imágenes (ya no un autor-dueño, un espectador-esclavo de las imágenes): un acto creativo, libre, vital, participativo, colectivo, comunitario; asociación libre; asociación espontánea, respuesta incontrolable «incontrolada» (¡tres brindis por la velocidad!) que mantiene al ojo respondiendo «sin pensar dos veces», sin pensar una sola vez en una relación, en una reacción, no sólo entre dos pensamientos, ideas, opiniones, sino entre dos imperativos (entre un millón de imperativos, un billón de imperativos, pura metáfora, ojo metáfora, metáfora en el ojo). (Atención: la función anti-simbólica de este cine, metafórica y sensorial, sensual, material, biológica y poética de ese cine). 8 de julio de 1970. 

La bobina de los cortes. Corte: concepto residual. Escena concebida como la suma (la adición) de los cortes, de los descartes (hoy, 3 de diciembre de 1970, toda la película se ha convertido en esto): la escena ideal es la «pizza de los cortes», es decir, lo que normalmente permanecería, lo que normalmente se descartaría, una vez decidido lo que se queda. (Ésta ha sido siempre la mayor aspiración en relación con este tipo de escenas). Montar la escena comme il faut (perfectamente) y luego descartarla y dejar (sustituirla por) la «bobina de los cortes». 28 de julio de 1971.

El espectador indirecto. Esta película no se está haciendo (no se hace a sí misma) para un espectador inmediato (para quien sería demasiado «vieja» en relación con la actualidad o demasiado «reciente» en relación con la historia). Es para un espectador que tiene 5, 10, 15 años, cuando pueda ser (si puede ver la película) historia (ruinas, vestigios, recuerdos), antigua  y pasada. 2 de octubre de 1971.

Se necesitarán ojos de caracol para ver la película. Para colocar a la película en esa zona, en tierra de nadie, en el otro lado de la vida, en este lado del arte = llenar (intentar llenar) el intervalo, ese intervalo, sabiendo desde el comienzo que es imposible, que es una tarea imposible, que sólo puede ser válida como intento. 30 de noviembre de 1971.

Me doy cuenta (13h07, 28 de septiembre de 1972) de que en el corrosivo proceso del montaje me comporto como si yo fuera el tiempo. 26 de septiembre de 1972.

(Estoy un poco aterrorizado) (pero… ¿lo estoy?) (¿lo estamos?). La película en tanto que universo (abierto) en movimiento o más bien como auto-invención (auto-regeneradora) cosmogónica. 28 de septiembre de 1972.

La medida correcta. El sonido ideal es tan alto que el público tiene que abandonar la sala porque no puede seguir allí, a algunos le sangran los oídos. 28 de mayo de 1973.

Una película que es un espejo donde cada uno puede contemplar/reflejar, proyectar su propia imagen (la imagen real de su subconsciente). Como el Eurocomunismo encaja en un marco de política real, parece consistente que un marco utópico dé lugar al Comunismo o al Comunismo Cósmico. 17 de marzo de 1977.

Formas grandes y pequeñas, habiendo desprovisto al artista contemporáneo de la posibilidad de crear grandes formas (la tecnología se preocupa ahora de eso: acero, cemento, plástico, naves espaciales…) y pequeñas formas (su intuición no va más allá del microscopio electrónico…); el único espacio que le queda es el de la «profecía poética» (mirando atrás: recuperación del inconsciente colectivo mirando adelante: sueño utópico del anarco-comunismo mutante). 7 de septiembre de 1976.

Atomización de la imagen, bombardeo del ojo, desintegración de la imagen para la reintegración del ojo. Hasta ahora siempre he hecho películas sobre y con «inadaptados» (por lo que uno es un «inadaptado» por elección); ahora he hecho una película «inadaptada», siendo yo mismo el inadaptado (al margen de los sistemas normales de producción, de la cultura y la política). 13 de septiembre de 1976.

Publicado originalmente en BIRRI, Fernando.
Ars Magna Lucis et Umbrae. European Media Art Festival, 1992. Págs. 174-175.

Traducción del inglés de Francisco Algarín Navarro.