XCÈNTRIC 2023 (4): MAR, PASEOS, FLUJOS DE PENSAMIENTO

Cambio de localización: de cuerpos de carne a cuerpos de tierra / agua

Por Barbara Hammer


Bent Time (Barbara Hammer,1983). © The Estate of Barbara Hammer.



El paso de localizar la imagen cinematográfica en el cuerpo a hacerlo en el paisaje es para mí el paso de la intensa observación interior y de la identificación con una identidad a una afirmación geográfica más amplia. Algunos artistas reproducen las mismas imágenes a lo largo de toda su carrera, reduciendo la obra a una serie de imágenes repetitivas idénticas apenas disfrazadas de diferentes formas. Los 70 fueron para mí la época de la localización de la identidad cinematográfica (la mía) dentro del contexto lésbico/feminista. Las películas que surgieron en ese periodo son declaraciones subjetivas y enormemente feministas sobre el cuerpo que niegan la mirada voyerística, incluyendo explícitamente a una serie de personas variadas que celebran las arrugas, la edad y los colores del cuerpo femenino.  

En los años 80 sentí que este grupo de películas orientadas hacia el cuerpo sólo representaba una parte de mí. Me desplacé el exterior, hacia el paisaje urbano, las políticas del cuerpo y la afirmación de esos lugares y de esas imágenes. Hay una energía ambiciosa, errante e incontenible. Hay un disfrute de lo abstracto, el intento de encontrar en lo abstracto una nueva forma de ver. Hay un sentido de la vida/de la visión/de la filmación en dos atmósferas que convergen al mismo tiempo (encima y debajo del agua), en tanto que mujer que vive en este mundo de hombres y lo ve separado en niveles. Hay una necesidad primitiva u original a la hora de defender el sentido de un lugar a través de la «fisicidad» de la filmación [el paseo en Bent Time (1983), la cámara en el pecho respirando en Stone Circles (1983)].

En Bent Time intento evitar caer en la trampa de las localizaciones desdibujando los bordes mediante la exposición y el montaje, de manera que las escapadas sean contiguas y desenfrenadas. Bent Time es la afirmación de la nación. Es mi primera película subvencionada y me sentía expansiva, respaldada por la confianza y con un bolsillo repleto. Localicé los lugares de «mayor energía» de Estados Unidos para aquellas personas afines que pudieran apreciar las energías nativas inherentes en los entornos espirituales antiguos y modernos geográficos y tecnológicos. Caminando, moviéndome, registrando el paso en y a través de esos monumentos, sentí que podía identificarme con ellos, hacerlos parte de mí y extender mi sentido del ser a un espacio pasado y presente. Había razones concretas tras la elección de cada una de las localizaciones. Filmé en las cámaras subterráneas del Standford Linear Accelerator porque la exploración de la física de las partículas sugiere una configuración curva del tiempo, en vez de lineal, corroborando mi sentido de que el tiempo da finalmente vueltas, trazando un círculo. Filmé en los Chaco Canyon Pueblos construidos por las mujeres de los indios matrifocales Anasazi del 1000 a.c., cuyas murallas de kiva curvas y el calendario más antiguo del hemisferio norte –el petroglifo de nueve círculos descubierto en 1979 por Anna Sofer, llamado daga solar– sugieren también la naturaleza curva del tiempo. Caminé y filmé el Ohio Serpent Mound por las curvas y por mi amor por el arte de la tierra y la escultura fuera del sistema de las galerías. Finalmente, giré la cámara hacia las calles y los lugares de Manhattan por la energía intensa que siento aquí (el Guggenheim, la estructuras de las torres del World Trade Center y el Empire State Building).

Si pudiera dar un paseo por la Estatua de la Libertad, podría decir con una imagen lo que estoy intentando expresar aquí con muchas palabras. ¡Espero que veáis su jitterbug!

Programa de notas para una proyección en el Millennium Film Workshop.
Nueva York, 9 de junio de 1984.

Traducción del inglés de Francisco Algarín Navarro.