SEFF 2022 (5): 'CAPISCUM', DE DEBORAH S. PHILLIPS

Entrevista con Deborah Phillips. Segunda parte

Por Francisco Algarín Navarro



PFFFHP TT! es una especie de recreación de tu accidente. En la película vemos tus manos animando radiografías junto con otros elementos, como por ejemplo fotos de un gato al comienzo del filme.

PFFFHP TT! es otro ejemplo de película que comienza a partir de la sugerencia de alguien: «¿por qué no haces una película sobre esto?...». Después de estar un tiempo dándole vueltas sin que se me ocurriera ninguna idea interesante, de repente fui consciente de qué es lo que podía hacer e inmediatamente empecé a trabajar. Al principio de la película, lo primero que escuchamos es mi voz, tanto en inglés como en alemán al mismo tiempo. Empecé la película contando la historia de lo que ocurrió aquella mañana: debía cuidar al gato de un amigo, llamado Jack (este gato murió un par de años más tarde). Como vi que la calles estaban bastante despejadas, pensé que era buena idea desplazarme en bici. Era invierno, un poco antes habíamos tenido nieve y había helado. Me subí a la bicicleta y fui bajando por Thomasstrasse. Había un semáforo. Me detuve. Me encontré de frente con dos coches y frené en seco. Fue entonces cuando sonó el ruido que da título a la película: «PFFFHP TT!». No podía levantarme, no me podía mover.

Entonces, filmé todo esto. Parte de ese material no pudo revelarse en Andec (sobre todo porque era película caducada desde hacía mucho tiempo). Por tanto, decidí revelarlo yo misma junto a mi amiga Dagie, que es un mago revelando película. Sabe cómo reaccionar cuando la cosa se pone difícil... A lo largo del proceso, aparecieron todas esas texturas que vemos en la película. Luego, decidí evidenciarlas más, creando algunos rasguños en la mesa de montaje de mi estudio (es una mesa en la que hay una parte de metal encima del todo donde puedo dejar sujeta la Bolex. A lo largo de los años he usado a menudo este tipo de artilugio también). Luego, animé material procedente de las pruebas médicas, como por ejemplo las radiografías, las resonancias magnéticas, etc. Y Ruth Wiesenfeld hizo una banda de sonido increíble, una especie de collage sonoro que tomó como punto de partida mi voz, además de los pasos y los golpes del bastón, creando una estructura que funcionara perfectamente con el montaje de imágenes.  



¿Cómo es tu trabajo con los patrones y las exposiciones?

Supongo que intento reaccionar a algo que está en el encuadre, que a menudo suele ser un patrón o parte de un patrón. En otras ocasiones tiene que ver con la manera en que la luz golpea algo. O, por ejemplo, en un patrón, con la manera en que dos colores o dos formas del mismo color pueden causar la sensación de que hay una combinación.

¿Cuál es la importancia específica de los lugares en tus trabajos?

Los lugares son algo muy personal para mí. He pasado muchos años viviendo en diferentes lugares y me defino a mí misma como alguien que vive entre varios lugares. Para mí es muy importante mirar de manera atenta los lugares, por ejemplo mientras espero a que llegue alguien con quien he quedado, y luego hacer algo con esa persona de manera que el lugar ocupe un papel importante. Puede que alguien diga algo, por ejemplo, y que esa cosa se me quede grabada, me impacte y se transforme en la necesidad de convertirse en película. También puede ocurrir que termine utilizando película que encuentro en una cámara. En otros casos, me doy cuenta de que vuelvo al mismo lugar varias veces, por lo que pienso que debo hacer algo con lo que veo y en la manera en que podría combinarlo con otras imágenes o sonidos.

Pondré algunos ejemplos: Noor consistió en la búsqueda de la luz como símbolo de esperanza una vez se separó el maravillo grupo de artistas de Braunschweig. Herman(n) es un tributo a mi madre. La gente se dirigía a ella por su apellido de soltera, Herman. La recordaba en la Hermannplatz, en Berlín, diciendo: «Mein platz, mein platz», mientras agitaba los brazos. De ahí nació la película. IIIII fue el resultado de mi visita a un médico en estos bloques de edificios que vemos en la película. Comencé a observar los reflejos y la manera en a que las personas se desplazaban por esa zona.



En cuanto a Im Grünen Bereich, cuando enteramos de que la empresa de mensajería había perdido la copia de la película y de que no se podría proyectar en Nueva York, Steve Cossman me sugirió que hiciera una película que pudiera mostrar. Tenía todo lo necesario para ello, incluyendo un par de mano para ayudarme –me refiero a Alex Faoro, con quien Steve empezó a colaborar a partir de entonces y ahora hacen bastantes cosas juntos. Puesto que una de las películas que se perdieron giraba en torno al color verde, pregunté a la gente que vivía en Nueva York qué lugares conocían donde la palabra verde estuviera en el nombre. Fue entonces cuando me enteré de la existencia de Greenpoint, así que salimos con la Bolex a buscar los diferentes lugares en los que se pudiera ver éste nombre. 

Este es el caso también de Herman(n), donde por un lado encontramos el distrito de Neukölln y la Hermannstraße, y por otro esta evocación indirecta de tu madre y la Hermannplatz que comentabas, aunque ella no esté en la película. Algunos de tus proyectos parecen comenzar así, pensando en alguien, aunque luego  ese alguien no esté presente en el filme, salvo para ti.

Herman(n) comenzó porque me di cuenta de que aún quedaban algunos metros de película en la Bolex tras acabar la última secuencia de Capsicum, película que aún no estaba impresa. En un primer momento pensé en hacer algo relacionado con el vínculo tan fuerte que me unía con el nombre de la calle, Hermannstraße, así como el hecho de que para mí la Hermannplatz fuera el centro del universo –además, es allí donde estaba el laboratorio Andec, uno de los últimos que seguía revelando película en super 8, 16mm y 35mm. Por tanto, me dirigí allí con mi cámara, cargué la película y vi a una pequeña familia cruzando la calle con este niño vestido de ropa para nadar roja. ¡Tenía que filmarles! Ese fue el punto de partida de la película. Luego hice algunos loops para las instalaciones con imágenes de la calle y posteriormente se me ocurrió la idea de cómo podría hacer una película a partir de ello.

En esta parte de Neukölln hay tres calles que conducen a Hermannstraße: Sonnenalle, que es una zona muy animada, donde la mayoría de la población es árabe (hay muchos cafés y tiendas) y es la que está situada más al este; Karl-Marx-Straße, que es donde se encontraba el límite del antiguo casco histórico de Berlín; esta calle se encentra en el medio y es donde hay mayor ajetreo. Es la más gentrificada de las tres. Y luego está Hermannstraße, que es la más tranquila de esas tres grandes arterias, donde solía haber muchas tiendas vacías. Muchas de ellas siguen allí, pero no todas, claro. Por lo tanto, es posible que hubiera una correspondencia entre los diferentes niveles de sentido que yo veía en Hermannstraße y las diferentes capas de exposiciones múltiples en las que trabajé en la película Herman(n). También puede ser que esto se deba a que ése es mi estilo visual, simplemente. Hacia la mitad de la película hay una parte en la que hay dobles exposiciones –aunque hay una copia de la película en las que está parte fue extraída porque utilicé ese material para realizar el loop en la instalación que organicé– que está muy influida por los sonidos del tráfico.



Recuerdo que la Hermannstraße fue una de las últimas cosas que filmé a lo largo de esos seis meses de 2009 en los que el sol brillaba todavía con fuerza. Luego, la intensidad de la luz fue aminorando y en diciembre de 2009 tuve mi accidente. Hasta entonces, filmaba fotogramas individuales. Salía a caminar con una bicicleta en la que había una especie de cofre dentro del cual estaba la cámara, y finalmente recorría los tres kilómetros de la calle al completo. Nunca antes había hecho este recorrido, por lo que cambió mi manera de ver la calle. A partir de entonces me di cuenta de que había mucha más diversidad de la que yo había percibido en un primer momento. Si hay un lugar que puedo considerar mi hogar, ése es sin duda la Hermannstraße. No sé si existe alguna palabra en castellano que defina esa idea de la casa emocional y física al mismo tiempo, pero en alemán, la palabra, que no creo que tenga realmente traducción, es Heimat.

Es cierto que en muchas ocasiones, antes de comenzar un proyecto, hay una buena cantidad de ideas que es difícil para mí expresar, y que terminan formando parte de una película o de un libro. Ralamente, tengo problemas para materializar mis pensamientos en cualquier tipo de lengua, en frases lo suficientemente claras. A menudo la gente me pregunta si escribo: pues bien, puedo traducir cuando los pensamientos de otra persona toman la forma de una oración ya construida; puedo hablar sobre una idea. Pero en ningún caso me siento capaz de escribir. ¡Por eso es tan importante que existan los escritores!

Entrevista realizada por email a lo largo del mes de diciembre de 2017.

Traducción y puesta en forma por Francisco Algarín Navarro.