XCÈNTRIC 2021 (3): THE CAMERA: JE / LA CAMÉRA : I

Declaración de artista

Por Babette Mangolte

The Sky on Location (Babette Mangolte, 1982)

En primer lugar, soy una cineasta que también toma fotografías. Recientemente, he elaborado instalaciones site-specific utilizando proyecciones de cine y fotografías. Escribir, para mí, estimula la reflexión sobre las prácticas pasadas y la especulación sobre adónde ir en un mundo mediatizado amenazado por una rápida obsolescencia.

Mi atención se ha centrado principalmente en la luz y en el acto de ver. La variabilidad de la luz y el movimiento han sido la fuente de una fascinación sin fin y siempre ha nutrido mi trabajo cinematográfico. Adicionalmente, he intentado comprender la complejidad y el significado de ser una espectadora, y mis primeras películas intentan proponer al espectador cinematográfico una experiencia visual que rompa con la mirada, que desplace su punto de identificación con los actores, la piedra angular del cine clásico.

Inicialmente, mi estrategia era posicionar al espectador detrás de la perspectiva de mi cámara, y así compuse una trilogía sobre la cámara subjetiva (1975, 1977, 1979). La constancia de una sola posición en relación con el mundo es una imposición que fuerza al espectador cinematográfico a ser auto-consciente respecto al acto de ver. Mis tres películas siguientes (1979, 1982, 1991) estaban sobre todo relacionadas con el paisaje y las sutilezas de la luz y el color. Estas películas ofrecen múltiples voces, desestabilizando la noción tradicional de una única voz autoritaria y experta. Estas voces múltiples dejan al espectador en un limbo, pareciendo venir de sus puntos de vista individuales pero revelándose diversos y contradictorios. Aspectos sociales relacionados con la conservación de la tierra se transforman en debates emocionales entre defensores de los derechos de la propiedad contra conservacionistas. Mis tres películas siguientes (1993, 2003, 2007) se centran en los trabajos específicos y en los métodos de tres artistas. Enseño el trabajo desde una posición exterior, tomando decisiones que revelan lo que significa el trabajo para la artista que lo hizo y para el espectador, que podría ser yo misma. Desde que la tecnología cinematográfica mutó al vídeo, mis películas se han centrado en el estudio del «imaginario» de varios artistas, en los que intento crear la posibilidad de contemplación y reposo, mientras que en mis trabajos de instalación, intento inventar nuevas maneras «de ver qué significa ver», utilizando la arquitectura y las posiciones de la pantalla.

Mi interés en la imagen comenzó durante mi infancia. Mi amor a mirar cuadros inspiró mi deseo por convertirme en directora de fotografía. A mediados de los 60, esta aspiración se consideraba ridícula y dirigida al fracaso –me dijeron que una mujer no puede ser directora de fotografía en Francia, y que era aún menos probable en los Estados Unidos. Perseveré y dos momentos históricos me ayudaron en mi empeño: 1968 en París me abrió la posibilidad de trabajar como asistente de operador de cámara, así que pude recibir formación para este trabajo, y el movimiento feminista me dio la oportunidad de trabajar con otras mujeres, abriéndome puertas tanto en Nueva York como en Europa.

He tenido la suerte de conocer a algunos de los grandes artistas de la generación que me precedió y he asimilado su filosofía de «difuminar las fronteras entre el arte y la vida» (por citar a Allan Kaprow). El contacto con el arte, en galerías y museos, es lo que me da energía y sostiene mi motivación para continuar investigando nuevos temas. Mis padres eran historiadores y siento, según envejezco, que los vínculos que ahora establezco entre los trabajos de muchas disciplinas y de contextos culturales diferentes son suficientemente específicos como para ser valiosos. Así que repensar la historia se ha convertido en un subtexto importante de mi trabajo. En algunos trabajos recientes, he intentado hacer resúmenes históricos que reflexionaran sobre esto, como en la «película» silente Slide Show, hecha con fotografías fijas de bailarines, que tomé en los 70 y que organicé en 2010 para demostrar la especificidad del movimiento de cada uno de estos bailarines. Continúo involucrándome, sobre todo con películas grabadas en vídeo, en la construcción de un archivo del trabajo reciente de coreógrafos con quienes he trabajado en el pasado.

Los nuevos trabajos me provocan a menudo sentimientos de desplazamiento e incomodidad, pero en el futuro esos trabajos parecerán obvios. En cierta medida, esto ocurrió con mis primeras películas. La gente tuvo problemas al verlas cuando se hicieron originalmente. Es como si hubieran aprendido de ellas cómo ver de maneras nuevas y hoy mis primeras películas parecieran simples. A pesar de los cambios de medio –película, cinta y ahora archivo digital–, la experiencia cinematográfica trata completamente sobre ver, y la instalación galerística trata por completo sobre moverse mientras se ve y se escucha.

Más que nunca, mi arte aborda un entendimiento perceptivo de lo que cuenta para el amante del arte.

Publicado originalmente en LO PINTO, LUCA (Ed). 2016.
Babette Mangolte. Selected Writings 1998-2015.
Viena: Kunsthalle Wien / Sternberg Press.   

Traducción del inglés de Carlos Saldaña.