XCÈNTRIC 2019 (11) «VOTE McGOVERN». WARHOL Y LA POLÍTICA

‘Since’, de Andy Warhol

Por J.J. Murphy





Since (Andy Warhol, 1966). Cortesía de The Andy Warhol Museum, Pittsburgh, PA, Carnegie Institute


En 1963, Warhol comentó sobre el asesinato de John F. Kennedy: «Lo que me molestó fue la manera en que la televisión y la radio predispuso a todo el mundo a sentirse triste. Daba igual lo mucho que te esforzaras, no podías escapar de ello»1. Los Kennedy habían capturado el imaginario del público y se habían convertido en un mito americano. Warhol convertiría a Jackie Kennedy en una imagen icónica de la aflicción nacional en las numerosas serigrafías que hizo de ella. Douglas Fogle también nos recuerda que «mientras los programas de televisión mostraban sin parar material en 8mm del asesinato de Kennedy filmado por Abraham Zapruder, la propia Jackie se convertiría en la estrella involuntaria de su propia película»2. Otro cineasta de vanguardia, Bruce Conner, haría una película sobre el asesinato de Kennedy, Report (1967), por lo que tenía sentido que Warhol rodara su propia película sobre este hecho traumático que había fascinado de tal modo a la nación, hasta el punto de que la gente no pudo despegarse del televisor en varios días.

Since, la versión de Warhol del asesinato de Kennedy, es una de sus películas más anárquicas. Es casi como si la muerte del presidente estuviera directamente relacionada con la sensación de caos en la que parecen encontrarse las personas que participan en el rodaje. Como Tarzan and Jane Regained, Sort Of..., Since parece apoyarse tanto en la improvisación que en algunos momentos da la sensación de que no hay ninguna indicación en cuanto a la dirección (aunque es evidente que en realidad se trabajó con algún tipo de tratamiento escrito). En Since, sin darse cuenta, Warhol interpreta a Abraham Zapruder, filmando los eventos mediáticos que los actores escenifican para la cámara. La película está interpretada por Ondine, en el papel protagonista, que interpreta a Lyndon B. Johnson. Otros miembros del reparto son Ingrid Superstar (Lady Bird Johnson), Mary Woronov (John F. Kennedy), Susan Bottomly (Jackie Kennedy) y Richard Rheem (el gobernador de Texas John Connally). Gerard Malanga y Ronnie Cutrone, artista y en esta ocasión asistente de Warhol, interpretan una combinación de Lee Harvey Oswald y de Jack Ruby. No hay ninguna pretensión de realismo. Una gran construcción de papel rojo arrugado se convierte en sangre. Un plátano sustituye al arma. El sofá de la Factory funciona como coche. En lugar de evocar tristeza, Since es en realidad bastante cómica.

La cámara de Warhol se mueve por el decorado aparentemente sin motivo. Cada intento de asesinato queda incompleto por una razón u otra para la cámara –los movimientos temblorosos de la cámara hacen que normalmente nos perdamos las acciones importantes, aunque una y otra vez ésta termina enfocando la sangre. Los enormes chocolatinas hinchables de Baby Ruth crean los propios momentos publicitarios dentro de la película. De hecho, Since y Soap Opera pueden verse como las películas de Warhol que se relacionan más directamente con el pop art. Probablemente no sea una coincidencia que ambas traten sobre la fascinación de Warhol con la televisión. En The Philosophy of Andy Warhol, Warhol comenta: «Justo cuando era filmado, o desde entonces, sabía que estaba viendo la televisión. Los canales cambian, pero todo es televisión»3. Mientras vemos a Ondine en un primer plano al principio de Since, una voz masculina que procede de fuera de la pantalla articula el marco conceptual de la película, que seguirá el modelo del «despliegue de Oswald en televisión». Continúa: «La primera vez que ocurrió, se reprodujo en una cinta, y luego a cámara lenta... Pero no es necesario que mantengamos la representación rígida del personaje –puesto que cualquier persona puede asumir otro papel, asumiendo que ha asumido ese papel debido a una elección original». El comentarista también afirma que no estamos en Dallas. Ondine parece sorprendido e inmediatamente le contradice, diciendo: «Es maravilloso estar en Dallas con el Presidente».

Los participantes parecen estar confundidos con los acontecimientos. Por ejemplo, son incapaces de decir el nombre de la calle por donde pasa el desfile o el nombre del almacén de libros. Ondine indica que Ingrid Superstar es la Primera Dama. Inicialmente, parece pensar que es el presidente, pero entonces le indican que es el vicepresidente, Lyndon B. Johnson. Ondine anuncia que tiene que contratar a los asesinos, sugiriendo de las teorías de la conspiración que se comentaban: el deseo de   Lyndon B. Johnson de ser presidente a toda costa. Gerard Malanga y Cutrone aparecen como la pareja de asesinos. El grupo intenta planificar el asesinato, pero Ondine sigue sin saber el nombre de la calle. Dice: «No lo sé. Ni siquiera la veo». Mary Woronov, que interpreta a JFK, mueve de repente la mano en dirección a la gran hoja de papel rojo, indicando que le han disparado. Cuando Ondine empieza a hablar, Malanga aparece y dispara a Woronov con un plátano, haciendo que Ondine exclame: «¡Un poco tarde!». Entregan a Ondine un discurso para que lo lea al pueblo americano. Termina con esta línea: «Pido vuestra ayuda y la de Dios».

Los actores vuelven a repetir el asesinato, como si estuvieran grabados en una cinta de vídeo en televisión. Ondine dice: «Bueno, estoy tan contento de estar de nuevo en Dallas, mi viejo hogar». Gerard Malanga entra corriendo desde atrás y dispara a Woronov. La cámara hace un zoom sobre el papel-sangre. Ingrid Superstar pregunta ingenuamente: «¿Quién ha disparado?». Juega con el pelo de Richard Rheem. Susan Bottomly, que interpreta a Jackie Kennedy, intenta saltar por encima del sofá, que sustituye al coche del desfile. Le piden que lo haga de nuevo a cámara lenta. Se va el sonido. Esta vez Cutrone dispara a Woronov con el plátano en una simulada cámara lenta. Una vez más, la cámara hace un zoom hacia el papel-sangre.

Ondine le dice a Ingrid que se supone que es la Primera Dama. Le irrita un poco que no se tome su papel en serio. Ondine dice: «Soy el nuevo Presidente y no me gusta nada». Cuando se saca a colación la lucha contra la pobreza, Ingrid dice: «Creo que deberíamos olvidarnos de la pobreza y la paranoia». Conforme la cámara de Warhol se mueve por el decorado, Ingrid comenta que el micrófono que registra sus voces le recuerda a la escopeta del asesinato. Un chico con una camiseta roja sustituye a JFK y se tumba en un charco de sangre, con una tarjeta que indica la fecha: viernes, 22 de noviembre. Hay referencias a You Are There, el conocido informativo de televisión en el que salía Walter Cronkite. Alguien anuncia que van camino del hospital, pero Ondine, refiriéndose al presidente, dice, simplemente: «Está muerto».

Malanga y Cutrone, que se come un plátano, son escoltados por los agentes del Servicio Secreto por un pasillo. Malanga hace como que le disparan, pero le piden que lo repita. Pregunta: «¿Qué hice mal?». Le dicen: «No era una situación traumática. No va a conmocionar al mundo cuatro días». Esta vez los dos actores están separados. Cutrone, como Oswald, va escoltado por los agentes, y entonces es disparado con el plátano por Malanga, que ahora se ha transformado en Jack Ruby. Se vuelve a repetir el asesinato. Esta vez Cutrone grita fuerte y gime al caer sobre sus rodillas. Los reporteros esperan para entrevistarle, pero le piden que le recojan. Malanga (Ruby) es cacheado y luego se lo llevan. Cutrone fuma un cigarro, mientras una voz en off fuera de la pantalla anuncia que esto es lo que llaman «la versión a cámara lenta», pero también tienen que hacer «la versión a velocidad normal». Cuando Cutrone vuelve, vemos una enorme chocolatina Baby Ruth hinchable –una referencia al destino final de otro héroe mítico americano.

La segunda bobina empieza con el equipo saludando al público. Ondine dice: «Está Neiman Marcus». Susan Bottomly, al verdadero estilo de Jackie Kennedy, responde: «Oh, hola», en uno de los momentos más divertidos de la película. Mientras que los miembros del partido presidencial discuten sobre si poner la capota del descapotable en el que se supone que van subidos, Oswald entra corriendo y dispara a Woronov, mientras la cámara hace enromes zooms adelante y atrás sobre el papel rojo y termina encuadrando las medias rojas de Ivy Nicholson. La cámara vuelve al papel rojo arrugado, el plano se difumina, y vemos a Ondine, que se dirige a Ingrid por su nombre real, y luego la llama Lady Bird mientras el micrófono de percha se cuela en el encuadre. Ondine elogia a Bottomly llamándola «la primera dama más hermosa que hemos tenido, más allá de Abigail Van Buren», un ejemplo de su considerable ingenio. (Martin Van Buren fue un presidente americano, pero Ondine se refiere al escritor de la columna de consejos del periódico «Dear Abby»). Entregan un mensaje, que resulta ser una chocolatina hinchable Baby Ruth. La cámara se mueve tan rápido que la pantalla se convierte en una abstracción de color, mientras que Ondine explica que han disparado a JFK. Luego exclama: «Oh, no me importaría ser Presidente con este grupo. ¿Quién podría estar a tu altura, Jack?». En este caso, sea o no consciente, se dirige a una persona muerta.

Ondine se empieza a frustrar, sobre todo porque los otros personajes no son imaginativos con sus réplicas, sobre todo Ingrid Superstar. Afirma que son «definitivamente aburridos». La única persona a la que elogia es al hablador Jack Kennedy (su amigo, Mary Woronov), de quien dice que «es la persona más interesante que hay aquí». En cierto momento, Ondine da la espalda a la cámara, en señal de protesta. Entonces se dirige a sus compañeros: «Tenemos que ponernos de acuerdo para distraer la atención de Jack e interpretar una escena indeterminada. Odio tener que ser quien lo anuncia, pero creo que no tenemos personalidad. Yo tengo a mi personaje, por impreciso que sea –sigo intentando mantenerlo». Después de insultar a los demás, Ondine exclama: «¡Pero qué demonios os pasa!».

Entonces, Ondine se pone a discutir con la temperamental Ivy Nicholson, pero de repente Malanga y Ronnie Cutrone entran corriendo y dejan caer dos chocolatinas inflables Baby Ruth. La cámara se desenfoca, impidiendo que veamos la acción. Cuando Ondine empieza a hablar de nuevo, Malanga y Cutrone y golpean la escayola con las chocolatinas Baby Ruth. Ondine comenta: «Éste es el mejor anuncio de Baby Ruth que se ha hecho nunca». Alguien anuncia que Lee Harvey Oswald va a ser trasladado de prisión. La cámara de Warhol hace una panorámica a la izquierda, creando una imagen en movimiento totalmente abstracta, reminiscente de Brakhage. Vemos a Malanga y Cutrone practicando con unos látigos. Felicitan a Ondine por haberse convertido en presidente, y él, a su vez, les felicita por su trabajo. Malanga pregunta: «¿Dónde están los escoltas?». Ondine responde: «¿Te refieres al Servicio Secreto?». Cutrone (Oswald) pretende traerlos, y Malanga (Ruby) le dispara, pero no en la muñeca, como había planeado. Anuncian una conferencia de prensa. Ondine, imitando a Edward R. Murrow dice: «Todo bien, chicos, una vez más gracias y buenas noches». Malanga camina por el decorado y da latigazos. Cuando vuelve Ondine, Malanga le pregunta: «¿Tienes algo para colocarte?». Vemos las chocolatinas Baby Ruth en el suelo cuando la cámara hace un zoom out. Cutrone da patadas a las chocolatinas en el aire varias veces antes de que la película acabe.

Es casi como si intentando poner en escena el asesinato de Kennedy en tanto que programa televisivo, Warhol mostrara la imposibilidad de una presentación teatral que pudiera convencernos o que mantuviera nuestro interés, puesto que es incapaz de emplear las verdaderas técnicas –repetición, cámara lenta, imágenes de personalidades reales en momentos trágicos- que hacen que los espectadores se queden pegados a sus televisores, aunque lo que estuvieran viendo fuese algo tan mínimo como lo que Warhol hacía en sus propias películas. Since trata finalmente de los artificios del teatro en vivo y el hecho de que éste se base en gran medida en la suspensión de la incredulidad. En el teatro, cada acción es siempre diferente, mientras que Warhol estaba fascinado con la reproducción mecánica, con la capacidad de la televisión de reproducir o repetir exactamente la misma imagen una y otra vez. Por otro lado, da pie a una transformación imaginativa. No sólo mutan los objetos, sino que también los personajes cambian de identidad, de género, e incluso se desplazan entre los vivos y los muertos. A lo largo de Since, el aparato de grabación, así como los focos, se convierten en una parte intrincada de la acción. Warhol escenifica el asesinato de JFK no en tanto que acontecimiento histórico, sino más bien como impacto televisivo, como el espectáculo mediático que realmente fue.



1 Warhol, A. y Hackett, P. POPism: The Warhol’ 60s. Nueva York: Harper & Row, 1980. Pág. 60.

2 Fogle, D. «Spectators at Our Own Deaths», en Andy Warhol/Supernova. Deaths and Disasters, 1962-1964. Fogle, D. (Ed.). Minneapolis: Walker Art Center, 2005. Pág. 17.

3 Warhol, A. The Philosophy of Andy Warhol. Nueva York y Londres: Harcourt Brace Jovanovich, 1975. Pág. 91.

Capítulo publicado originalmente en
The Black Hole of the Camera: The Films of Andy Warhol.
J.J. Murphy. University of California Press, 2012.

Traducción del inglés de Francisco Algarín Navarro.