XCÈNTRIC 2019 (6): CONTINUIDAD EMOCIONAL: CHRISTINE NOLL BRINCKMANN

Carta de Stan Brakhage a Christine Noll Brinckmann

Por Stan Brakhage





1855 Athens St., #124
Boulder, Colorado 80302

12 de mayo de 1990


Querida Christine Noll Brinckmann,

Hace tiempo que quiero escribirte, pero ahora que Anton ha nacido (el 20 de septiembre) y que Marilyn y yo nos hemos tenido que mudar de Canadá, además de los dos cursos (180 estudiantes), nos hemos sentido, me he sentido (Anton se ha sentido) tremendamente desbordados por la vida; y ahora (en unos días) nos mudaremos a otro apartamento (la nueva dirección es la que tienes arriba): así que me he pasado el día haciendo cajas con discos y libros y películas; pero voy a aprovechar que es medianoche (y el impulso de haber visto tres películas tuyas más en la Donnell Library en Nueva York) para elogiar los significados/los sentidos hermosamente trabajados en tus películas.

Las películas de los años 79 y 80 me emocionaron tanto que pude sentir tus raíces visuales, en bruto, pero absolutamente magistrales en cada película –la primera está unida por el tema, la segunda consiste en una serie de variaciones que me hicieron recordar inmediatamente Stief, esa manera que tienes de hacer los empalmes, como si las imágenes «respiraran» por sorpresa cuando muestras «el corazón». Die Urzene es maravillosa, divertida, pero también hay soluciones extraordinarias que encuentras una y otra vez mediante los objetos inanimados –un pequeño cambio en tu cámara es suficiente para lograr la animación: es casi tan impresionante como la respiración (sin recurrir a la ironía) sin sonido.

Polstermöbel im Grünen, tu película del 84, está más cerca de la forma de hacer cine que encontré en Stief, ¡y aún así! –¡qué diferente fue/es conforme yuxtapones y te mueves por esa jungla de recuerdos asociativos que evocan las telas plisadas y las plantas ligeramente vibrantes... tus tiernos movimientos de cámara (aunque a veces son suaves rasgados, «hundiéndose en las costuras» –más o menos) son más que suficiente para activar los recuerdos de cualquier espectador sensible –pero todo ello en un delicado equilibrio entre los misterios que te llevaron a hacer la película, lo que un espectador puede sentir al ver esas texturas y ritmos y lo que está «en la propia luz».

Marie Nesthus anotó tu dirección en mi libro, me dijo que Donnell tenía tus películas, lo organizó todo para que pudiera verlas, y fue el mejor momento de mi viaje de conferencias por Nueva York.

Gracias.

Bendiciones,
Stan

Publicada originalmente en «The Primal Scene.
Christine Noll Brinckmann Films and Texts».
Arsenal Experimental Edition.

Traducción del inglés de Francisco Algarín Navarro.