XCÈNTRIC 2018: GLACIARES Y MARINAS (5)

'What the Water Said'. Entrevista con David Gatten

Por Scott MacDonald



Hardwood Process era una película sobre muchos procesos de emulsión diferentes; investigué mucho, experimenté mucho, tomé muchas decisiones hasta encontrar la forma final para ese material. Mientras trabajaba en la película, tenía ganas de hacer otra donde tuviera que hacer menos cosas. Había pensado en hacer una película acuática. Seabrook Island y su playa son muy importantes para mí; crecí yendo allí con mis padres, Weena y yo nos casamos en esa playa. Quería hacer algo en ese lugar, con el agua. Llevé una cámara, pensando que iba a filmar y procesar la película yo mismo, arañándola, haciéndola «acuosa», pero eso se parecía cada vez más a lo que acaba de hacer en Hardwood Process.

Hay dos partes en Hardwood Process en las que cogí trozos de cinta y usé la parte adhesiva para pegar polvo en el apartamento; luego utilicé esa cinta como negativo para hacer un rayograma. Ese proceso fue una manera de comenzar la nueva película –o, como dijo Maya Deren, «the crack in the wallpaper» que le permitió entrar en la habitación desde otra parte. Cuando vi en la copia final las líneas blancas del polvo blanco volando por el encuadre, pensé: «Esta es la parte más documental de esta película». Pensando en esa experiencia, llegué a la conclusión de que si sumergía la película que había traído entre las olas, el resultado sería completamente documental.

Hacer What the Water Said fue una liberación. Fui y compré una trampilla para cangrejos y una cuerda, puse la película en la cuerda y lancé la trampilla a las olas, pensando que la película sería simplemente un registro de lo que ocurriría ese día en particular (el 1 de enero de 1997). Estaba usando película con sonido de una sola perforación, por lo que sabía que pasara lo que pasa no sólo afectaría al fotograma, sino también a la banda de sonido creando una grabación sonora, así como visual de lo que ocurrió bajo el agua.

Era un experimento, por supuesto no sabía cuáles iban a ser los resultados, pero para mí sorpresa fueron interesantes. He hecho muchos experimentos en los que los resultados no son interesantes, pero éste me pareció que tenía sentido, en parte porque era el primer viaje; lancé la película durante tres días seguidos, siendo cada día el resultado diferente; estaba claro que tanto el material como el dispositivo estaban respondiendo a una serie de variaciones, y que había alguna clase de correlación entre lo que sucedía en el océano y lo que sucedía en la película.

La segunda vez que hice el experimento, en octubre, hice una parte durante una tormenta, estando el mar muy picado, por lo que esa parte es muy frenética; suena como una tormenta. Supongo que si hubiera titulado la película «By the Campfire», se habrían interpretado los sonidos como llamas; creo que el lenguaje es extremadamente importante. Creo que el gesto más importante como autor de What the Water Said consiste en introducir la idea del agua de la que habla T.S. Eliot, cómo es estar debajo del agua: cómo condiciona eso tu experiencia del material.

No edité la película; coloqué x cantidad de material en la trampilla y utilicé lo que el océano me devolvió. A veces la mitad de lo que le di, a veces todo.

Mostré What the Water Said en Buffalo cuando organicé una proyección dedicada a The Garden in the Machine hace unos años. Tony Conrad estaba un poco impaciente; en los años 70, había hecho algunos experimentos con película, friendo película, hirviendo película; le pareció que tu película estaba pasada de moda. ¿Conocías este trabajo suyo?

No cuando empecé la película. Sólo había hecho las dos primeras partes cuando vino a presentar una proyección en Chicago. Allí estaban The Roast Kalvar (1974) y Curried 7302, y pudimos olerla y probarla. Me interesó mucho este trabajo.

Pero creo que el proyecto de What the Water Said es bastante diferente del trabajo de Tony en los 70. La combinación de las exploraciones con el material/el dispositivo de proyección y el uso del lenguaje (a través de la cita a T.S. Eliot y, en las últimas películas del ciclo, Hawthorne, Poe, Defoe, Pessoa y Melville), todas esas referencias a la representación literaria del agua creo que responden a un impulso diferente. Por supuesto, como Tony, realicé un experimento con material y procesado, pero lo que más me interesa de este proyecto son las cualidades documentales y las representaciones cambiantes del agua: la manera en que el agua se representa a sí misma al inscribirse en la película, la relación representacional entre cada sección aislada y las fechas que le corresponden y la forma en que los escritores intentaron representar el poder del océano en el siglo XX y a principios del siglo XX.

 

Traducción del inglés de Francisco Algarín Navarro.

Fragmento de una entrevista publicada originalmente en Adventures of Perception,
University of California Press, Berkeley, Los Angeles, 2009.
Agradecemos a Scott MacDonald el habernos permitido
publicar este texto y contamos con su autorización para ello.