LA SUPERSTAR. ENTREVISTA CON MARIO MONTEZ A PROPÓSITO DE LA SESIÓN 'LAS FIESTAS LISÉRGICAS DE JOSÉ RODRGUEZ-SOLTERO'

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XCÈNTRIC 2017 (5): NUEVOS NARCIOSOS DESPUÉS DE COCTEAU: LAS FIESTAS LISÉRGICAS DE JOSÉ RODRÍGUEZ-SOLTERO

LA SUPERSTAR. Entrevista con Mario Montez

Por Gary McColgen



Mario Montez es la única e inigualable super star del cine americano underground. Desde que le descubrimos como la misteriosa Dama Española en Flaming Creatures hace cinco años, ha trabajado como protagonista en películas importantes de Jack Smith, Ron Rice, Bill Vehr, Andy Warhol y José Rodríguez-Soltero –muchos de estos papeles se han escrito especialmente para él.

Se han realizado varias galas y sesiones especiales en su honor en los cines underground neoyorquinos.

En abril de 1966, realizó du debut en el off-off de Broadway, en The Life of Lady Godiva, de Ronald Tavel, y más recientemente apareció en dos obras de un solo acto de Ronald Tavel dirigidas por John Vaccaro: Screen-Test (escrita para él) e Indira Gandhi’s Daring Device.

Mario: Vi Queen Kelly en Channel 13, la cadena de televisión educativa. ¡Oh! La escena más sorprendente era la primera. Esas monjas bajando por la carretera, esa escena filmada en alguna parte de Queens; una de ellas (Gloria Swanson) conoce al príncipe (Erich von Stroheim), que va a caballo con sus soldados. Se le caen los pantalones al suelo y el príncipe se da cuenta y se ríe de ella. Así que se los lanza a la cara. Una de las otras monjas la lleva a la Madre Superiora, quien la regaña, y ella le responde: «Pero Madre... ah, y esto y aquello...», me he olvidado del nombre.



Gary: Superviva.

Mario: ¿Cómo?

Gary: Madre Superviva.

Mario: Eso es en Lady Godiva... bueno, ella dice: «Pero Madre Superviva, ¿qué habría hecho si se le hubieran caído los pantalones y este hombre se estuviera riendo de usted?». Y le responde: «Ah... No lo sé». No creo que respondiera nada... simplemente dijo... Había letreros, tenías que leerlos, se me ha olvidado lo que ponía...

Gary: ¿Dios es una mujer?

Mario: Bueno, la mente de los hombres es más dura –desde pequeño me dijeron que Dios es un hombre.

Gary: ¿Por qué no interpretaste a Dios en Lupe, de José Rodríguez-Soltero?

Mario: Porque pensé que me lo podría pasar bien con Él interpretando a una mujer.

Gary: ¿Te sientes más femenino que masculino?

Mario: Sí.

Gary: ¿Te sientes culpable por ello?

Mario: Hace unos diez años, en una confesión, un sacerdote me hizo sentir culpable; le acababa de contar una relación que tuve... pero si me hubiera sentido culpable de verdad, habría prometido no hacerlo de nuevo... y seguí adelante... pero me hizo llorar.

Voy a la iglesia bastante a menudo. Todavía rezo y menciono en mis oraciones a las personas que han fallecido... como mi abuela, mis dos tías, Eleanor Roosvelt, Maria Montez, Dorothy Dandridge, Linda Darnell, Dag Hammarskjold, el Presidente Kennedy, John Gardfield y Humphrey Bogart. En el momento en que fallecieron me sentí muy mal y se quedaron en mi corazón. ¡Oh! He olvidado a James Dean.

Gary: ¿A quién rezas?

Mario: Al Señor y a Jesucristo.

Gary: ¿Crees que el Señor está disgustado contigo?

Mario: Sé que seguramente estará disgustado con lo que estoy haciendo... pero si no quisiera que lo hiciera, se llevaría mi vida. A veces me preocupa... pero no muy a menudo.

Gary: ¿Quién o qué es el Señor?

Mario: Algo que se supone que existe. Bueno, a veces puedes sentirlo... como una vez en que me fui de casa... estaba muerto de hambre... fui a llamar por teléfono a una cabina y me encontré con diez dólares debajo del teléfono y le di las gracias.

Gary: ¿Te sientes solo?

Mario: ¿Solo? Sí, pero no de esa forma. Leo o hago tareas domésticas o pienso en las entrevistas o en vestidos o en decoración... ¡Oh! Todo eso es físico... No pienso en Vietnam o en el Presidente.

Gary: ¿Podrías describir cómo es tu apartamento?

Mario: Cuando abres la puerta, estás en la cocina... Hay una alfombra color café claro... que encontré... está en muy buen estado. La bañera está cubierta con dos enormes placas de plásticos laminado dorado. También las tengo en la cocina. Hay una mesa de comedor con las patas al estilo de un león sosteniendo la cubierta de mármol... en realidad es fornica. La habitación adyacente es el salón –es la habitación a la que le he dedicado la mayoría de mi tiempo. Hay una alfombra color granate. Hace poco tapicé el sofá con una felpa verde pálido –también la mecedora. Tengo un equipo de televisión de tubo maravilloso de 21 pulgadas, y alrededor de la pantalla hay un collar de perlas. Últimamente hice las cortinas de estopilla –en realidad ni siquiera es estopilla, es el forro para un abrigo. Elegí los colores del arcoíris –empecé con el azul bebé, luego pasé al púrpura y de ahí a un rojo brillante. En lo alto de todo hay una colección de rosarios naranjas y azules. También fabriqué un enorme candelabro –parece que es de cristal, pinté algunos puntos rojos y debajo pegué algunos cristales ¡AZULES! Y rojos... Es bonito. El sillón es naranja con almohadas abombadas. Tengo plantas por todas partes –en la televisión y en las ventanas y en cajas con cristales azules. En el dormitorio, hay un gran toldo de metro y medio encima de la cama, sostenido por dos barras de cristal azul. Hay una enorme cama de matrimonio y una manta turquesa.

Gary: ¿Dónde sueles comprar?

Mario: En el Lower East Side –Orchard Street, Delancey Street; a veces, voy a Kleins o Mays.



Gary: ¿Dónde compras tu ropa?

Mario: En tiendas de segunda mano.

Gary: ¿Cuánto es lo máximo que gastas?

Mario: Supongo que... uhm... cuatro dólares (risas).

Gary: ¿Cuál es la talla de tus vestidos?

Mario: No me gusta el uso de la palabra «drag», porque tiene otros sentidos... hay una connotación negativa. Uso vestidos para las películas o las obras de teatro –pero no en casa- porque se trata de crear algo artístico con ellos.

Gary: ¿Para ti la ropa es algo más que ropa?

Mario: Creo que si cometiera un error en mi diálogo o en un movimiento vestido normal, sería mucho más vergonzoso, mientras que vestido de mujer...

Gary: ¿Necesitas alguien que te dirija mucho?

Mario: Sí, porque mi mente va muy despacio. Personalmente, me gusta que me digan lo que tengo que hacer.

Gary: ¿Cuál es la película con la que estás más contento?  

Mario: Seguramente Lupe, de José Rodríguez-Soltero. Es uno de los mejores directores que he tenido. Trabajé muy duro. A veces me sentía como si estuviera en Hollywood, porque tenía muchas cosas que hacer –había planos que se rodaban en cuatro localizaciones diferentes. Caminaba por la calle con los trajes... Me daba miedo, pero había que hacerlo así; cuando llevo la peluca roja, me parezco a su hermana. (Risas).



Gary: ¿Te gustaría ir a Hollywood y actuar en una película «normal»?

Mario: ¡Oh sí! Si me pagan.

Gary: ¿Te gustaría hacer esto o seguir trabajando con Andy?

Mario: ¡Me gustaría hacer eso porque Andy no me paga nada! Ni siquiera me da de comer cuando voy... [Risas]. Pero es verdad, cuando voy es realmente un sacrificio... al menos Jack Smith me da de comer –me coloca frente a un potro de tortura, pero me da de comer. [Más risas].

Gary: ¿Te sientes inseguro en las películas de Andy?

Mario: Últimamente sí... Me doy cuenta de lo que está haciendo. Creo que está intentado sacar lo peor de mí, como en 14 Year Old Girl, en la que estaba fumando un cigarrillo con una boquilla, e hizo un zoom a mi brazo, para que se pudieran ver mis enormes venas. 

Gary: ¿Suele hacer ensayos?

Mario. No, no cree en el montaje. Los ensayos y el montaje están relacionados.

Gary: ¿Qué es lo máximo que te ha pedido que hagas?

Mario: En Harlot, creo, no había ningún diálogo, pero me estaba dirigiendo mientras actuaba. Me decía cosas como: «Cómete el plátano... Pélalo despacio... despacio...».



Gary: ¿Qué sucedió en el rodaje de The Bed?

Mario: ¿Qué bed?

Gary: En The Bed, la película de Andy.

Mario: Oh, te refieres a Chelsea Girls, porque forma parte de Chelsea Girls. Pues bueno, llegué y estabas esos dos chicos en la cama y yo empecé a cantar: «Dicen que enamorarse es hermoso, hermoso, dicen que...».

Gary: ¿Por qué cantaste eso?

Mario: Porque me encontré a esos dos chicos en la cama y pensé que estaban enamorados [Risas]. Eran bastante brutos. Entonces dije: «Oh, bueno, creo que me voy a ir», y le dije: «¿Quieres que cante otra canción antes de irme?». Uno de ellos dijo: «¡NO!». Le dije: «La cantaré, de todos modos... “Got no diamonds, got no pearls, still I think I’m a lucky girl...”». Pero siguieron hablando tan fuerte que me enfadé y les dije: «Sé cuando no me quieren», y me salí del decorado. Entonces Andy quería que volviese. Me dijo: «Mario, vuelve, vuelve; haz como que te has olvidado algo». Dije: «¡NO!». No grité –ojalá lo hubiera hecho. Me dijo que no había acabado. Se supone que tenía que estar allí 10 minutos y sólo llevaba 6. Le dije: «No, no quiero volver», y así es como se acabó... ¿Quién era esa mujer que aparecía en Chelsea Girls con Gerard Malanga y Mary Woronov? ¿Quién era?



Gary: Marie Menken.

Mario: ¡Oh sí! Marie Menken... Sabes, miraba como si fuera Broderick Crawford vestido de mujer. [Risas]. ¡Lo hizo! Los mismos labios, las mismas mejillas, el mismo cuello ancho –pero vestida de mujer. [Más risas].

Gary: Describe Normal Love.

Mario: Oh cielos, es realmente confusa...









Gary: ¿Qué nos puedes contar de la secuencia de la tarta?

Mario: [Risas]. Bueno, fuimos a esta fiesta, donde estaba esa gran tarta, hecha por un escultor famoso, pero se me ha olvidado el nombre. Todos empezamos a bailar alrededor de la tarta. Francis Francine salió de ella. Diane DiPrima estaba embarazada. Había mucha gente vestida de mujer, pero no puedo mencionar a todo el mundo porque son demasiado conocidos. Luego apareció una momia, interpretada por Tony Conrad y empezó a disparar a todo el mundo con una pistola de juguete... Oh, gracias, ¿qué es?

Gary: Es Wink.

Mario: ¿Wink? Oh...

Gary: No sé si prefieres Coca Cola...

Mario: En absoluto... Tomaré Wink. [Risas].

Gary: ¿Crees que la gente de la escena de la tarta se enfadaría si revelases su identidad?

Mario: Sí. Son demasiado conocidos.

Gary: Pero la foto aparece en la portada del número de verano de 1963 de Film Culture.

Mario: Hay que dejarlo a la imaginación. Nunca podrías soñar con ver a esa gente ahí.

Gary: ¿Quiénes son tus héroes? ¿A quiénes admiras más?

Mario: Maria Montez; Marilyn Monroe, porque siempre es dulce. Ginger Rogers, Fred Astaire, James Dean, Michael Parks, y John Lennon.

Gary: ¿Por qué a James Dean?

Mario: Porque siempre fue él mismo.

Gary: ¿Por qué Michael Parks?

Mario: Porque me recuerda a James Dean y porque quería ir al estreno de The Bible desnudo. Creo que es maravilloso.

Gary: ¿Por qué Maria Montez?

Mario: Porque es una de mis sirenas del cine favoritas. Mi nombre viene de ella. Hacía todo con tanta pasión... nada es fingido.

Gary: ¿Interpretas tus papeles con pasión?

Mario: Bueno, lo intento.



Gary: ¿Qué te parece Screen Test de John Viccaro?

Mario: Colaboro un poco. Pero no puedo ayudar. No nací para ser tan cruel, y el Sr. Viccaro quiere que sea cruel. Quiere que me comporte como un loco, que me ponga furioso, que me comporte como un latino o un puertorriqueño, que es lo que soy, pero no puedo hacerlo, seguramente porque nací en el mes equivocado, por eso no puedo hacerlo, sencillamente. Soy cáncer, ¿lo sabías?

Gary: ¿Crees que te eclipsa Charles Ludlam interpretando a Norma?

Mario: No. No me molesta.

Gary: Pero todo el mundo le mira a él en lugar de mirarte a ti.

Mario: Es cierto... ¿Quién es más guapo? [Risas].



Gary: ¿Y qué me dices de Carol Morell?

Mario: Ella está bien, dejo que me interrumpa. Lo hace cada noche. No pienso nada en particular.

Gary: Con todo lo que sucede en el escenario, ¿a quién crees que mira más el público?

Mario: ¡A mí! Es mi screen test. Sobre todo, cuando salgo con mi peluca rubia. Bill Vehr la consiguió para su película sobre Marilyn Monroe en la que interpreto a Marilyn.

Gary: ¿Qué piensas cuando el público se ríe de algo que para ti no es divertido?

Mario: No pienso nada... Están ahí para divertirse... Si hay algo que les haga gracia, estoy contento.

Gary: Tu entrada en Chelsea Girls siempre me pareció que tiene un cierto tono de burla.

Mario: Sí... lo sé... como si no se lo creyeran... realmente. Sé que fue un miércoles por la noche. Eso significa que me reconocieron... creo.

Gary: ¿Llevas una doble vida?

Mario: Sí... doble, triple... sí. Tengo que afrontar la situación con mis padres, en mi trabajo y con la gente en mi edificio, además del público habitual. Tengo que ser ligeramente diferente para todos ellos.

Gary: ¿Cuál es la identidad más complicada?

Mario: Oh, la más cercana a la gente próxima. No saben que soy Mario Montez.

Gary: ¿Cuál es la más sencilla?

Mario: La que estoy interpretando ahora mismo. Me gustaría tener sólo esta identidad. Poder ser libre y hablar sobre cualquier cosa. No puedo hacer eso en el trabajo o con la gente cercana. La noche pasada, Bill vino con Charles a recoger algunos vestidos. Me estaba despidiendo en el recibidor. Y Charles gritó: «¿Me he olvidado de mi vestido?». [Risas]... Cerré rápidamente la puerta. 

Gary: ¿Qué crees que dirían tus familiares de Mario Montez?

Mario: Creo que algo se imaginan, o creo que piensan que soy ligeramente anormal, pero no tienen ninguna prueba... si tuvieran alguna prueba... bueno, se sorprenderían... Probablemente querrían que fuera a ver a un psiquiatra, que me trataran... [Risa nerviosa].

Gary: ¿Te da miedo eso?

Mario: Sí, me da miedo. Pero no me pueden forzar, puesto que soy adulto.

Gary: Pueden forzarte, pueden obligarte.

Mario: ¿Aunque tengas 32 años?

Gary: Oh, sí, en cualquier hospital del estado.

Mario: Eso me da miedo. No lo sabía. Es bueno saber estas cosas. [Ligera pausa].

Gary: ¿Cómo describirías la realidad?

Mario: Bueno... ah... estar vivo, comer bien, dormir bien, te tienes que buscar la manera de ganarte la vida. Eso es la realidad. Todas esas cosas.

Gary: Pero eso son las necesidades básicas para sobrevivir.

Mario: Así es como yo interpreto la realidad.



Gary: ¿Intentas ser consciente de esos aspectos cuando actúas?

Mario: Lo intento. Porque si no piensas en esas cosas, no te vienen a la cabeza. A menos que hayas nacido rico o que otras personas te ayuden. Pero alguien como yo, que vive solo, se enfrenta a esos problemas todos los días. Eso es a lo que yo llamo realidad... ¿Qué pone el diccionario?

Gary: ¿Puedes hablar de Indira Gandhi?

Mario: No sé demasiado sobre política. Trata de gente que tiene hambre; quieren comer, quieren comida, quieren estar vivos, no quieren estar muertos. Es una gobernante de la India. Se supone que les ayuda, pero no lo hace. Sólo se interesa por los hombres. Interpreto a su hija, que se supone que es prostituta.

Gary: ¿Qué diría Indira?

Mario: Seguramente nos mandaría a todos a la cárcel.

Gary: ¿Te parece que es una obra justa? ¿Hacia Indira Gandhi? ¿Hacia la India?

Mario: ¿Es justo que la gente tenga hambre? También hay gente hambrienta aquí. El año pasado me moría de hambre. Tenía un trabajo a tiempo parcial y sólo ganaba 30 dólares. La gente rica no tiene esto en cuenta. No les importa. Creo que debería juntarse toda esa gente con dinero y abrir unos fondos –un fondo para la gente que tiene hambre. No importa si lo hacen para la India o para el resto del mundo. Pero no piensan en ello. Son codiciosos.

Gary: Hay muchas escenas sexuales en Indira Gandhi. ¿John Viccaro es un maniaco sexual?

Mario: No. Simplemente le gusta el sexo.

Gary: Bill Vehr, «el intocable», te folla con su pene gigante de 60 centímetros. ¿Crees que es inmoral (por no decir imposible)?

Mario: No, porque tenemos la ropa puesta.

Gary: ¿La desnudez en el escenario o en las películas te parece inmoral?

Mario: No es inmoral.

Gary: ¿Habrías hecho la escena con Bill si uno de los dos o los dos estuvierais desnudos?

Mario: No, eso sería inmoral.

Gary: ¿Qué piensas cuando te quitas el maquillaje después de una interpretación o un rodaje?

Mario: Pienso en correr a casa para ver una película como Gold Diggers of 1935 (Busby Berkeley, 1935) o Roman Scandals (Frank Tuttle, 1933) o The Barefoot Contessa (Joseph L. Mankiewicz, 1954) en la tele.



Gary: ¿Te sientes famoso o importante?

Mario: No demasiado importante.

Gary: Pero te nombran e incluso escribe sobre ti en muchas revistas y periódicos nacionales: Newsweek, Time, Nugget, Esquire, Film Culture, The Realist, además de la prensa neoyorquina.

Mario: Está bien, pero no me excita demasiado. Ya sabes lo que me gustaría: salir en televisión, porque es algo instantáneo. Es el gran teatro del mundo.

Gary: ¿Qué piensas de ti mismo?

Mario: Sé que soy un ser humano, creo que soy una buena persona, no me siento vacío, no soy completamente feliz, podría ser más feliz si no tuviera un trabajo diario. Tengo mucho que ofrecer a los cineastas.

Gary: ¿Cómo ves el futuro, Mario?

Mario: Voy a hacer películas y a dirigir a gente. Estoy aprendiendo mucho de John Viccaro. Seguiré haciendo obras de teatro –quizá no interpretando a mujeres. Serán papeles fuertes.

Gary: ¿Estás cansado? Parece que te fueras a dormir.

Mario: No; es más bien como confesarme.

Gary: ¿Te sientes culpable?

Mario: Un poco... sí... aunque no me asusta.

Fundido a negro.

Publicado originalmente en Film Culture, nº 45, verano de 1967.
Traducido del inglés por Francisco Algarín Navarro.