PUNTO DE VISTA 2019 (4): GUY SHERWIN

Sobre 'Man with Mirror', de Guy Sherwin

Por Xavier Garcia Bardon


Man with Mirror es el título de una performance cinematográfica de Guy Sherwin ejecutada por primera vez en Inglaterra en 1976. Interpretada en varias ocasiones hasta mediados de los años 80 en un primer momento, fue después abandonada por el autor (una de las figuras clave de la historia de la London Filmmakers’ Co-operative), que no vuelve a retomarla hasta el año 2000, tras una interrupción de una quincena de años. Desde entonces, Sherwin vuelve a interpretarla habitualmente. Completamente basada en la noción de re-enactment, esta performance lúdica y brillante, que extrae de una extremada economía de medios una eficacia máxima, aparece como una de las propuestas más originales que se hayan formulado en este periodo de intensa experimentación. Ejemplar de una forma artística que se situaría en el encuentro entre el cine y la performance, Man with Mirror mezcla la experiencia íntima y la reflexión sobre el medio en una obra cuyo propósito es a la vez el envejecimiento y la representación del espacio y del tiempo1.
           
En la época en la que concibe Man with Mirror, Guy Sherwin es uno de los miembros más activos de la London Filmmakers’ Co-operative. Además de su actividad artística imparte clases, de 1975 a 1977 sobre el revelado y el positivado en 16 mm. A semejanza de la Filmmakers’ Co-operative de Nueva York (creada en 1962 bajo la instigación de Jonas Mekas), la estructura londinense (fundada en 1966 por Bob Cobbing, Jeff Keen, Simon Hartog y Stephen Dwoskin) está completamente dedicada al cine de vanguardia. En principio encaminada a la distribución y la organización de proyecciones, se convierte entre 1967 y 1968 en un lugar en el que la producción ocupa una parte central, una plataforma donde se activan muy pronto artistas como Malcolm Le Grice, Peter Gidal, Annabel Nicolson, William Raban o Gill Eatherley2. La mayor parte de ellos recibieron una formación artística no cinematográfica y llegan al cine para ampliar el campo de su práctica, sin definirse por ello como cineastas. Así, Guy Sherwin estudió pintura en la Chelsea School of Art a finales de los años 60, no comenzando a trabajar en el cine hasta 1970. Incluso hoy, se considera, por otro lado, como «un film-artist más que como un film-maker»3, prefiriendo presentar su trabajo en contextos híbridos (festivales consagrados al sonido tanto como a la imagen, por ejemplo) en vez de en los lugares exclusivamente cinematográficos4. 
         
Los trabajos de estos artistas pertenecen principalmente el expanded cinema o el cine expandido, es decir, se esfuerzan por volver visible y reconfigurar a través de diversas propuestas artísticas la articulación de los propios constitutivos del dispositivo cinematográfico clásico: el proyector, la pantalla, el haz de luz, el lugar del público, etc. Como escribe Lucas Ilhein –quien ha hecho justamente un trabajo de remake de Man with Mirror sobre el que volveremos más adelante– estos autores no pretenden otra cosa en realidad que «restituir al cine el dinamismo y el sentido de la experimentación que poseía antes de estar estandarizado bajo la forma del largometraje de ficción»5. Sus investigaciones, llevadas a la intersección entre el cine, las artes plásticas y la performance, no se desarrollan ni en el espacio de la sala de proyección ni en el de la galería. De ese modo, escapan no solamente de la lógica organizativa y comercial, sino igualmente al eventual reconocimiento de esas dos redes. En este sentido, la London Filmmakers’ Co-operative opera entonces en una posición de doble ruptura.


           
Si estos artistas se apropian de las herramientas del cine, es para propulsarlas al marco de las experiencias performativas, pues los medios cinematográficos les permiten especialmente abordar la cuestión del tiempo, que no pueden abordar por medio de la pintura o la escultura. En una entrevista concedida en 2008, Guy Sherwin recordaba justamente el origen de su atracción por el cine:
           
«(…) El “tiempo” fue lo primero que me intrigó del cine. Imágenes que se mueven en el tiempo. Puede no ser tan obvio en el vídeo, pero cuando estás trabajando con celuloide, hay algo mágico en el hecho de enrollar una pequeña tira de imágenes hacia delante y hacia atrás por un visor, llevando a cabo algún tipo de acción insignificante, capturada del mundo en movimiento, moviéndose hacia delante o atrás o quedándose quieta. ¿No estamos todos obsesionados con el tiempo?»6.
          
En 1975, concibe tres performances centradas en el juego de variaciones y ecos, a través del espacio y el tiempo, entre dos situaciones situadas en los extremos del proceso cinematográfico: el rodaje y la proyección. Estas tres obras, de las cuales Man with Mirror parece desarrollar por completo la propuesta el año siguiente, ponen en escena la figura del cineasta-performer, presente a la vez en la pantalla y en el espacio de la proyección7.
          
La primera, Self Portrait, testimonia el interés del artista por los trampantojos y la psicología de la percepción –un interés heredado de su práctica pictórica y que puede extender aquí a las dimensiones del espacio y el tiempo. Self Portrait es una obra de doble pantalla que trabaja principalmente con la ilusión espacial, en la que dos imágenes proyectadas, una al lado de la otra, crean la impresión de un lugar único (una habitación casi vacía). Sobre la primera pantalla se proyecta la imagen de una silla, sobre la segunda la de un espejo. Un verdadero espejo es colocado delante de la primera pantalla, mientras que una verdadera silla se coloca delante de la segunda. Sigue un diálogo entre Sherwin y su imagen registrada, desplazando los objetos y moviéndose él mismo por la sala de proyección, en una performance donde la ilusión cinematográfica es central.
           
Basada en imágenes filmadas en un claro de una arboleda, Configuration es una obra para dos proyectores –uno fijo, el otro móvil– cuyas posiciones reproducen las de dos cámaras utilizadas en el rodaje. En un juego de desplazamientos organizando el espacio de la performance, las sombras reales de los proyectores y del proyeccionista hacen eco con la silueta de un personaje que se acerca a las dos cámaras.
      
Encontramos esta preocupación espacial en Paper Landscape, que orienta la propuesta hacia la cuestión de la profundidad de campo. «Paper Landscape juega con el espacio ilusorio dentro de la pantalla trabajando directamente con el material de la pantalla»8. La performance comienza con la proyección de una película sobre una pantalla de polietileno transparente, extendida en un marco de madera. En pie, tras la pantalla, Sherwin la recubre poco a poco de pintura blanca, haciendo aparecer progresivamente la imagen proyectada a medida que desaparece él mismo detrás. La película, a partir de ahora visible sobre el polietileno, muestra una superficie blanca, una pantalla de papel que Sherwin, por detrás, descompone poco a poco, destrozándolo en pequeños fragmentos para revelar su presencia en un paisaje verdoso. Cuando la superficie de la pantalla de papel está completamente desprendida, el personaje de la película se gira y corre hacia el fondo de la imagen. En el momento en el que desaparece, fundido a la vez en la lejanía, pero también en la pintura blanca derramada ahora pesadamente en la pantalla de polietileno, haciendo volver lentamente su transparencia, el Performer desprende la pantalla y atraviesa el marco de madera para entrar en el espacio ocupado por el público, clausurando así la performance9.


           
Por su composición en capas temporales superpuestas, percibidas simultáneamente por el espectador, por el uso de una superficie alternativa a modo de soporte de proyección, pero también por la representación de una escena rodada en un decorado exterior natural, Paper Landscape prefigura de manera más nítida todavía que las obras precedentes Man with Mirror, que Sherwin realizará algunos meses más tarde, en 197610. El artista expone la idea como sigue:

«La interacción en directo del cineasta con su imagen en la pantalla, que es proyectada en una pantalla de espejo sostenida manualmente. La pantalla es blanca por un lado y tiene un espejo por el otro, y es usada por el performer tanto para “capturar” la imagen proyectada como para reflejarla por el espacio del cine. La imagen de la película contiene la misma actividad y tiene lugar en un paisaje soleado. Se establecen una serie de ecos visuales entre el acontecimiento en directo y el grabado»11.
          
Comparada con los sistemas complejos de performances multi-pantallas contemporáneas, así como con numerosas obras del expanded cinema histórico de los años 60 y 70, Man with Mirror presenta un dispositivo de una extrema simplicidad: un proyector de súper 8, una película, un espejo cuyo revés es blanco y un actor (Sherwin, presente a la vez en el espacio de la performance y en la pantalla). En cada interpretación y siguiendo un encadenamiento casi-ritual, el autor, de pie frente al proyector, sostiene el espejo delante de sí (la cara blanca ofrecida como superficie de proyección), lo desplaza, lo gira, reproduciendo los gestos ejecutados en la película proyectada sobre la pantalla/espejo. El espectador ve por lo tanto de manera simultánea a Sherwin, manipulando un espejo frente a un proyector en el espacio oscuro de la performance, y en la película (proyectada sobre él con la misma escala) al mismo hombre, en un mediodía del verano de 1976, en un jardín soleado, manipulando un espejo delante de una cámara. La proyección cuenta, en el caso de una interpretación en interior, con tres planos en forma de cascada: el espejo (una cara blanca, la otra reflejante); el rostro y el busto del artista, recibiendo las partes de la imagen que desbordan el cuadro precedente; y finalmente la superficie (muro o pantalla) situada tras él, sobre la cual se proyecta todo lo que desborda el espejo, el busto y el rostro. El espejo tanto recibe la imagen proyectada sobre su superficie blanca como la refleja para reenviarla hacia la sala. Un dibujo del artista retoma esquemáticamente los movimientos ejecutados durante la performance. Ésta se acaba cuando, una vez se ha terminado completamente la bobina de la película de súper 8, el artista se acerca al proyector para apagarlo. El conjunto dura diez minutos12.
           
Man with Mirror fue inicialmente concebida por su autor como un juego de variaciones centradas en el espacio y el tiempo cuyo propósito sería el siguiente: «Cómo un evento que se produce en un momento particular y en un espacio exterior puede repetirse como un eco a través de la re-representación en el tiempo y el espacio de la performance»13. O cómo, por medio de la repetición de una acción, desplazar, transponer el espacio-tiempo del rodaje en el de la proyección y reenviar uno al otro por medio de un juego complejo de retomas, ecos, reflejos y refracciones. Man with Mirror pone en presencia dos espacios y dos temporalidades paralelas, que terminan por interpenetrarse y fusionarse: la acción de 1976, representada en la película, y el presente de la proyección, separados por un intervalo que incrementa naturalmente con cada ejecución de la obra. La magia de la pieza, que tiene también que ver con la simplicidad y la visibilidad de todos los elementos del dispositivo, reside en el eco permanente, bajo nuestros ojos, de los gestos que se prolongan, respondiéndose de una temporalidad a otra, de un lugar (real) a otro (representado).
           
Para esta performance, Sherwin lleva a su origen los conceptos de espacio y de tiempo en un sentido muy general, sin anticipar seriamente la interpretación de la obra treinta años más tarde. Man with Mirror se presenta entonces como una exploración nueva de las potencialidades del espejo como instrumento performativo asociado a los medios cinematográficos. Ciertamente, otros artistas de la London Filmmaker’s Co-operative habían trabajado anteriormente en el tema del reflejo o en la idea de espejo –en 2’45’’ (William Raban, 1973), como en Reel Time (Anabel Nicolson, 1973), la proyección de la imagen del cineasta formaba ya un eco con su presencia física delante de la pantalla–, y sin embargo ninguno de ellos, antes de Sherwin, habían utilizado un espejo en una performance14.
           
El papel del espejo es aquí múltiple: soporte de proyección, superficie reflejante, lugar de encuentro y de confrontación (entre el pasado y el presente, lo real y la representación, la cámara y el proyector). Por medio de este accesorio, Sherwin sitúa un sistema que le permite unir las dos extremidades del proceso cinematográfico e incluirlas en un diálogo simbólico. Por medio de un cortocircuito conceptual inédito, el espejo sitúa cara a cara la cámara y el proyector, reflejando en la sala sus imágenes conjuntas. Incluso mejor: este espejo que Sherwin hace pivotar lateralmente refleja también a los espectadores, integrando a partir de entonces el acto de mirar en una reflexión que toma en cuenta, de un extremo al otro, el proceso fílmico al completo, del rodaje solitario15 a la proyección pública. El espejo es, finalmente, una herramienta para el artista, la matriz de sus movimientos durante la performance. Ya que si estos están efectivamente escritos, coreografiados, no están sin embargo memorizados. El reflejo, en el espejo, de los bordes perdidos de la proyección en la pantalla (reflejo percibido cuando la cara blanca del espejo se gira hacia los espectadores) constituye para el actor una referencia, el equivalente de una partitura que le indica los gestos que tiene que llevar a cabo y reproducir. La acción real tiende por lo tanto aquí a reflejar la acción filmada, el presente tiende a calcarse sobre el pasado.


           
En el 2000, 24 años después de su creación y tras una interrupción de una quincena de años, Sherwin vuelve a interpretar la performance por primera vez, en un contexto creciente de interés por las formas artísticas multimedia y de redescubrimiento del trabajo pionero llevado en este terreno por el expanded cinema16. Mientras que los gestos siguen siendo idénticos y la obra ha conservado sus cualidades iniciales, Man with Mirror ha adquirido una dimensión totalmente diferente, la cual no había sido prevista por el autor en la época de su creación. Sherwin ha envejecido y el objeto de la obra se ha desplazado. Desde el 2000, Man with Mirror se ha convertido en un trabajo sobre el envejecimiento. E incluso más: en una fenomenal máquina con la que viajar en el tiempo. La confrontación y el juego constante entre las imágenes de ayer (Sherwin joven, con 28 años) y su re-actualización delante nuestra (por un Sherwin dos veces mayor) permiten un viaje (a la vez visual y mental) en un doble sentido y una vertiginosa medida del tiempo trascurrido. Documentando en adelante una época pasada, la película cristaliza más aún la frescura y la fragilidad de la situación original (un hermoso mediodía del verano de 1976 en Hampstead Heath, con el estremecimiento de las hojas en los árboles) desplazada en el espacio de la proyección.
           
A pesar de la limpidez del dispositivo, algo de inasible –y, por lo tanto, difícil de transmitir– se produce sin embargo en cada representación. Los saltos constantes del presente al pasado, del pasado al presente, los paralelismos y las superposiciones naturales entre movimientos proyectados y acción real crean la confusión, produciendo extrañas ilusiones y choques temporales17. El espectador no para de perder pie. Man with Mirror permite pasar al otro lado del espejo, entrar en el flujo de la memoria para visualizar su proceso. Es el propósito propio del cine el que se encarna aquí18. Man with Mirror confronta la permanencia del recuerdo con la realidad del presente, el poder de lo que ha desaparecido con la fragilidad de lo que está a punto de pasar, y viceversa. Una colisión delicada entre pasado y presente que ningún otro medio habría podido producir… Y que de golpe plantea la cuestión de su subsistencia. Ya que en toda performance de cine, como en toda performance artística, el problema de la conservación se plantea en efecto de manera crucial. ¿Cómo, más allá de la posibilidad de una documentación audiovisual, podrá la obra sobrevivir a su autor?


         
Motivados por la idea de que la re-interpretación en directo de una performance es el único medio capaz de representarla, Lucas Ihlein y Louise Curham, dos artistas australianos que viven en Sidney, activos bajo el nombre de Teaching and Learning Cinema, se han especializado desde hace algunos años en el remake de las performances cinematográficas: «Creemos que la re-representación es integral para comprender el Cine Expandido. La re-representación lucha con algo con lo que los métodos tradicionales no pueden captar: las situaciones culturales y arquitectónicas en las que los trabajos originales fueron incrustados inextricablemente»19. Animados por la idea popularizada por Fluxus según la cual toda obra de arte podría ser resumida según la forma de una partitura que bastaría seguir para reproducir la obra, Ihlein y Curham se comportan a la vez como intérpretes y como historiadores, haciendo frente aquí a un medio eficaz de luchar contra la lejanía geográfica y temporal que separan la obra de sus espectadores potenciales. Trabajando a partir de fuentes escritas, de registros en vídeo que documentan las performances y de diálogos con los autores, el dúo ha trabajado así en varias re-representaciones, autorizadas o no.
           
Fue en 2003 cuando Ihlein y Curham descubrieron el trabajo de Sherwin, a quien conocieron en Londres el mismo año. Evocando con él la posibilidad de producir un remake de Man with Mirror, mantuvieron con él un debate entusiasta que se prolongaría hasta 2008, con la visita de Guy Sherwin a Australia. Con el acuerdo y la complicidad del autor, Ihlein y Curham documentaron entonces la performance, filmando en vídeo la película en súper 8 original y registrando los gestos llevados a cabo por Sherwin, con el fin de poder estudiar la obra e interpretarla a su vez. Un año más tarde, el 2 de julio de 2009, realizan la primera interpretación pública de la obra en la galería Artspace de Sidney, en el marco de la exposición Imprint, en la que la comisaria Anneke Jespers se pregunta sobre la relación que hay entre los sistemas de documentación y de archivo en las prácticas artísticas preformativas y efímeras.
           
Bajo el título (Wo)Man with Mirror, la performance de Ihlein y Curham es doble, incluyendo una versión masculina y una versión femenina que se pueden interpretar de forma separada, pero que se interpretan simultáneamente en la apertura de la exposición. Tras haber accionado juntos los dos proyectores de súper 8 situados en el centro de la galería, los artistas se dirigen hacia dos muros situados uno frente al otro, apuntando los proyectores hacia dos direcciones opuestas de la sala. Cara a cara, en espejo, interpretan entonces dos interpretaciones paralelas de la obra: «Lo interesante de interpretar al mismo tiempo, de cara uno al otro, es que la imagen espejada a menudo se proyectaba en la performance del otro»20. Una versión al cuadrado de la performance, de alguna manera, un redoblamiento que parece enviar directamente al interés de Sherwin por los fenómenos de eco, de bucle y de feedback explorados en muchos de sus trabajos.
        
La versión australiana de la obra aparece como una re-creación en pleno sentido del término: a la vez retoma y extrapolación, (Wo)Man with Mirror es también una obra en sí misma, planteando otras cuestiones diferentes de la obra original21. Una instalación prolonga finalmente la nueva performance: entorno informativo y pedagógico consagrado a la obra, esta extensión museística comprende varios impresos22, los proyectores de súper 8, las películas y los soportes utilizados, así como dos monitores que muestran la doble performance de (Wo)Man with Mirror, conjunto que documenta el trabajo de recreación de Ihlein y Curham. Es por lo tanto gracias a la transmisión y al remake como la performance de Sherwin podrá ser vista cuando ya no sea interpretada por él.
        
La historia de Man with Mirror ofrece el caso emblemático de una obra que ha visto su propuesta a la vez reforzada, desplazada y prolongada con el paso de los años. En resumen: una obra sobre el tiempo a la que el propio tiempo ha dado forma. Desde su creación, y cada día más, la performance de Guy Sherwin no ha parado de actualizar la idea de su autor: «El cine cambia nuestra conciencia del tiempo»23.



1 Se han escrito muy pocas cosas sobre Man with Mirror. Este texto debe mucho a la correspondencia por correo electrónico mantenida con Guy Sherwin entre noviembre de 2008 y octubre de 2009.

2 Curtis, D. A History of Artists’ Film and Video in Britain. Londres: BFI, 2007. Págs. 25-37.

3 Entrevista en audio de Guy Sherwin en ABC National Radio, Australia, agosto de 2008, archivada en el site de Teaching and Learning Cinema.  teachingandlearningcinema.org/media/abc_artworks_guy_sherwin.mp3.   Consultado por última vez el 10 de marzo de 2010.

4 El interés de Sherwin por el sonido es por otra parte evidente en muchas de sus performances, así como en el importante trabajo experimental que ha hecho sobre el sonido óptico: ver el DVD consagrado a sus «Optical Sound Films 1971-2007», LUX, Londres, 2007.

5 «Los artistas del cine expandido se ven a sí mismos como si estuvieran reactivando el dinamismo y la experimentación que el cine poseía antes de ser estandarizado en películas de formas narrativas: Ihlein, L. «Pre-digital new media art», en RealTime, nº LXVI, abril-mayo, 2005. Pág. 26. Si los miembros de la London Filmmaker’s Co-op no fueron los primeros en explorar el terreno del cine expandido (otros se habían dedicado a ello antes, de Winsor McCay con Gertie The Dinosaur en 1909 a las performances de los cineastas underground americanos de los años 60, pasando por las sesiones letristas del syncinema en los años 50), al menos lo hicieron con una inventiva lúdica y un rigor formal raramente igualados.

6 Entrevista de Guy Sherwin por Brian Sherwin, «Art Space Talk: Guy Sherwin», Myartspace Blog, 11 de enero de 2008. myartspace-blog.blogspot.com.es/2008/01/art-space-talk-guy-sherwin.html. Último acceso el 20 de abril de 2010.

7 Para detalles sobre estas performances, consultar las páginas dedicadas a las obras de Guy Sherwin en la web de LUX, su distribuidor (que tomó el relevó de las actividades de la London Filmmaker’s Co-op en 1999). luxonline.org.uk/artists/guy_sherwin/filmography.html. Último acceso el 10 de abril de 2010.

8 Notas de Guy Sherwin para Paper Landscape, en LUX.  luxonline.org.uk/artists/guy_sherwin/paper_landscape.html. Último acceso el 10 de abril de 2010.

9 Un vídeo (filmado por Lynn Loo, compañera y cómplice de Sherwin) documenta la performance de Paper Landscape en Les Voûtes en París en junio de 2006, se puede ver en YouTube:  youtube.com/watch?v=n6RZi_Nzyho. Último acceso el 20 de agosto de 2009.

10 Sherwin formula la idea de «layers of time» en la entrevista concedida a ABC National Radio, citada anteriormente.

11 Notas de Guy Sherwin sobre Man with Mirror en LUX:
luxonline.org.uk/artists/guy_sherwin/man_with_mirror.html. Ver también las interesantes notas originales de Sherwin sobre la obra, más completas.

12 Sin reemplazar en ningún caso la experiencia inmediata (el elemento del directo es evidentemente fundamental en esta obra), este documento en vídeo filmado en la performance de Man with Mirror en Montreal en 2006 permite captar a la vez la simplicidad del dispositivo y la complejidad de la obra: youtube.com/watch?v=VXD7UmlAixg, último acceso 20 de agosto de 2009. Algunas variantes formales pueden ser señaladas inmediatamente aquí (todas las informaciones proporcionadas por Guy Sherwin, correos al autor, noviembre de 2008-octubre de 2009). Desde su concepción, la obra encara un componente sonoro, si bien es verdad que Man with Mirror no fue presentado más que dos veces de esta forma: en su primera proyección, en la London Filmmaker’s Co-operative en 1976, y más de treinta años más tarde, en el marco del Festival Kill Your Timid Notion de Dundee (Escocia), en 2008. En esta versión, el registro de un soundscape es difundido hacia el espejo, los movimientos de éste se supone que deben reflejar el sonido en el espacio («Esta performance puede incluir sonido direccional que apunta hacia la pantalla, cuyos movimientos rebotan el sonido alrededor del espacio»: notas de Guy Sherwin sobre Man with Mirror, citadas anteriormente). El último intento de presentar Man with Mirror de esta forma acabó saldada con un fracaso relativo (sobre el plano sonoro, precisamente), por lo que es poco probable que Sherwin repita la experiencia. La performance se imaginó para poder ser interpretada igualmente en exteriores, sin ninguna superficie de proyección detrás del performer. En esta versión, el haz luminoso se desplaza detrás de él en un espacio oscuro e ilimitado. Sherwin sólo ha interpretado la obra una vez de esta forma, en la playa de Brighton. De hecho, la performance es más difícil de interpretar en estas condiciones, pues el performer no dispone ya de las referencias que constituyen para él el reflejo de los bordes perdidos de la proyección en la pantalla (reflejo percibido en el espejo cuando la cara blanca es girada hacia los espectadores). Finalmente, este detalle indumentario: hasta 2004 más o menos, Guy Sherwin llevaba durante la performance una camiseta blanca, del mismo modo que en la película de súper 8; desde hace algunos años, lleva por el contrario una camiseta negra. «Inicialmente, imaginé que mi camiseta blanca sería como una pantalla. Luego empecé a llevar la negra porque pensé que el blanco estaba un poco pasado de moda. También significaba que tenía que llevar una camiseta blanca allá donde fuese a realizar la obra» (Guy Sherwin, correo al autor, 5 de octubre de 2009).  

13 Guy Sherwin, correo al autor, 11 de noviembre de 2008.

14 Excepto David Dye, aunque en una óptica muy diferente. 

15 O casi: una cómplice, Anna Latimer, supervisa en realidad la toma de vistas, ayudando a Sherwin a mantenerse en el centro del encuadre; Guy Sherwin, correo al autor, 25 de marzo de 2009.

16 La performance tuvo lugar en Lux Centre de Hoxton Square en Londres, bajo la invitación de Mark Webber, en el marco del festival Dnet. 

17 «Strange illusions and time shocks»: entrevista con Guy Sherwin por Brian Sherwin, citada anteriormente.

18 Redoblando la película y el reflejo, ¿no sugiere Sherwin, por otra parte, un paralelismo entre el espejo y el cine?

19 Ihlein, L. y Curham, L. Re-enacting expanded cinema (or history made flesh), afiche-manifiesto presentado en 2004 en una conferencia en el AMIA (Association of Moving Image Archivists). Ihlein y Curham dan cuenta de sus proyectos en la página web de Teaching and Learning Cinema.

20 Lucas Ihlein, correo al autor, 11 de septiembre de 2009.

21 «La re-creación, siendo una continuación simultáneamente de la obra de Guy y un nuevo trabajo en sí mismo», Lucas Ihlein, correo al autor del 27 de septiembre de 2009. Según Lucas Ihlein: «En cierto sentido este tipo de obra es mucho más como interpretar un score musical –re-representaciones puras e interpretaciones contemporáneas son igualmente legítimas–», Lucas Ihlein, Re-enacting expanded cinema (or history made flesh), anteriormente citado. Ver igualmente Jespers, A. «Shadows and Accumulations: Enacting a legacy of early conceptualism», en Imprint, folleto editado a la exposición epónima, Artspace Visual Arts Centre, Sidney, 2009. Pág. 2. «Como una labor de acción-investigación expandida, (Wo)Man with Mirror es más que una interacción con la historia, es una intervención en la historia como forma de acumular y de facilitar el conocimiento a través de la experiencia directa para ofrecer el suplemento de un entendimiento adquirido a través de fuentes secundarias».

22 Una ampliación de un dibujo de Guy Sherwin de los años 70 indicando las diferentes posiciones del performer durante Man with Mirror; una fotografía de Guy Sherwin en agosto de 2008, en su encuentro con Ihlein y Curham en Brisbane; una línea del tiempo, comenzando a comienzos del siglo XX con el nacimiento de los padres de Sherwin, sigue hasta nuestros días e incluye una dimensión prospectiva, anticipando la performance de Man with Mirror por parte de su hijo Kai, de aquí a unos veinte años;  finalmente, un ejemplar del póster/folleto (Wo)Man with Mirror – A User’s Manual, publicado por Ihlein y Curham, que documenta las etapas de la recreación de la obra y da informaciones sobre Sherwin y el cine expandido.

23 Ver en LUX online: luxonline.org.uk/artists/guy_sherwin