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Mis fechas claves

por Jean-Marie Straub

(lire en français)

Mientras que su díptico Le Retour du fils prodigue / Humiliés se proyecta en la sala 3 Luxembourg de París, Jean-Marie Straub, con apenas 70 años, cineasta resistente, comenta sus fechas clave.

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Soy más viejo que Baudelaire, cuando decía que tenía mil años, por lo tanto:

1842. El bosque alemán queda prohibido a los pobres (madera muerta, champiñones, castañas, etc.), se convierte en un lugar de explotación industrial. El joven Karl Marx protesta; lo que le supone su puesto de periodista en la gaceta renana.

Invierno de 1942. Hago patinaje sobre hielo en el río Mosela, recubierto por una espesa capa. ¡ESTALINGRADO! «Al fin el comienzo del fin», dice mi padre.

1945. Unos días antes del fin de la Guerra, sólo para impresionar a Stalin, los B17 americanos bombardean dos veces una de las más bellas ciudades de Alemania, Dresde, la destruyen y causan más víctimas (civiles) que las que causarían las bombas (atómicas) lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki para librarnos del «peligro amarillo».

Hasta 1948. ¡LA ESPERANZA! Leyes antitrust. Nacionalizaciones, expropiaciones (la familia Renault, por ejemplo). El PLAN (económico) francés es más audaz de lo que lo será nunca el de Walter Ulbricht en la república DEMOCRÁTICA alemana. Ley de 1948 sobre los alquileres: una obra maestra de la utopía que se aplica estos días con el fin de saquear…

Desde 1948. McCarthy, caza de brujas, principio de la marea negra que acabó alcanzando a toda Europa –liberada del comunismo, salvo Rumanía y Yugoslavia, donde todavía habrá que liquidar a algunos golfos– hasta más allá del Ural. Esclavitud por medio del plan Marshall y de la OTAN, librecambio, concentración, capitalismo salvaje, barbarie, mafia, después de la prohibición del partido comunista alemán. En Francia, igual que en Alemania y en Italia, victoria del milagro económico, empobrecimiento, miseria.

En la zona de ocupación inglesa, Churchill se anticipa a McCarthy apartando a los alemanes resistentes que sobrevivieron a los campos de concentración. Prefiere a los antiguos nazis.

De Gaulle no habrá resistido mucho, pero aún así jugó una mala pasada a los amos del mundo al reconocer la China comunista un hermoso día. El empresariado francés lo despidió, haciéndolo deportar por un referéndum a Colombey, a causa de su insistencia en lo que él llamaba la «asociación capital-trabajo».

La IV República (iba a olvidarla) ocupó un lugar importante en mis años de colegial y de estudiante, en Metz, Nancy y Estrasburgo. Las grandes y largas huelgas en la SNCF, en Renault, donde Dreyfus rechaza más de una vez las CRS de Guy Mollet. Los debates en la Asamblea Nacional, donde los insultos estallan, me alegran; los leo en el Journal oficial, e incluso a veces me encuentro a mí mismo en el gallinero del Palais-Bourbon. El inefable Georges Bidault, Bao Daï, el tráfico de piastras.

1950-1953. Comedia sangrante y grotesca en torno al paralelo 42. MacArthur sueña con tirar algunas bombas atómicas sobre Corea, y por qué no, sobre China.

1953-1954. UN DÍA DE GLORIA POR FIN: un joven hombre de genio, Ho Chi Minh, consiguió cercar en la batalla de Dien Bien Phu a un sinfín de ejércitos franceses y de generales.

Noviembre de 1954. Llego a París (hasta entonces, sólo algunos viajes de ida y vuelta Metz-París, en auto-stop, para ver ciertas películas: Journal d’un curé de campagne, Los Olvidados, The Quiet Man, Le Fleuve, Le Carrosse d’or, The Big Sleep, To Have and Have not, Monkey Business, African Queen, Beat the Devil, Big Heat, Der Blaue Engel, Subida al cielo…).

Encuentro a Danièle Huillet y le propongo trabajar en lo que se convertirá en 1967 en Chronik der Anna Magdalena Bach. Las primeras granadas de Argelia explotan sobre las calles de París y en las terrazas de los cafés distinguidos; «Péguy, Péguy, he aquí nuestros hombres», exclamó Juana de Arco.

Once años de exilio en Munich por haber rechazado la incorporación al servicio militar en Argelia, y con ella la complicidad directa de la tortura «institucionalizada» (Massu es el único que tuvo el coraje de proclamarlo –¿cuántos años después?).

Antes de dejar Francia, me encuentro allí por todas partes, en todas las esquinas, a ACTIONISTAS que ladran, porque:

En 1956. El coronel Nasser se tomó la libertad –¡hurra!–, de nacionalizar el canal de Suez.

En 1961. Un paréntesis alegre: la BAHÍA DE COCHINOS, los contra-revolucionarios americanos vencidos por los cubanos.

Principios de 1968. ¡Chronik existe al fin! En su presentación en Munich, dedico la película a los campesinos de la Selva Bávara y al Vietcong (los B52 bombardean Hanoi cada día). Un joven alumno de la escuela de cine de Berlín, Holger Meins, que acaba de ver el filme en Frankfurt, dice que es la película más grande de la historia del cine.

1973. Una carnicería en Chile.

Principios de 1975. Acabamos de salir de nuestra sala de montaje y vemos, en la portada del Paese Sera en Roma, la foto de un cadáver saliendo de un campo de concentración (la prisión de Hamburgo): Holger Meins. Le dedicamos Moses und Aron –24 fotogramas en los títulos de crédito, que nos suponen la censura de los directores de la tercera cadena alemana, coproductora de la película. Moisés, quien, como escribió Paul Verlaine (nacido en Metz en una casa al lado de la de mis padres), «sigue siendo el mayor de los profetas», ¿no comenzó su «carrera» como terrorista asumiendo un fatigoso encargo? Se refugió en el desierto.

1986. Descubrimiento, con Der Tod des Empedokles (1970), de la sublime utopía de un joven hombre contra la amenaza de la revolución industrial y el mito del progreso: utopía comunista que podría (¿todavía? ¡Si no es demasiado tarde!) salvar a aquellos a quienes Hölderlin llama «los niños de la tierra» –«Madre Tierra, oh Tierra, mi cuna», dice el mayor poeta europeo.

1988. Veo a Moravia por última vez. Estoy sentado junto a él en la parte trasera de un coche que corre a lo largo del Tíber en dirección de la Porta Portese. ¿Quién está al volante de este coche? ¿Quién se sienta al lado? ¿Danièle? ¿A dónde vamos? No lo sé. Al cabo de un rato de silencio, Moravia se gira hacia mí: «Straub, la próxima guerra tendrá lugar en el Golfo.» Yo: «¡¿Alberto?!» Él: «Guerra planificada, programada. He preguntado a cinco generales, americanos y alemanes, de la OTAN: me lo han dicho.»

DESDE ENTONCES, DE AHORA EN ADELANTE, A PARTIR DE AHORA la gota ha colmado el vaso. Brecht hace decir a su Tiresias: «MÁS necesita MÁS, y se convierte al final en NADA». ¡CANAL PLUS se acerca!

MENtira OFICIALIZADA (Schönberg), apisonadora de la propaganda: nuestro pobre cerebro se cierra a la verdad.

PD.: ACHTUNG, GLOBALE ENT-ARTUNG!

(Ferry, ministerio de la Motocultura y de la Propaganda.)


Libération, 30/04/2003
Traducido del francés por Miguel Armas