CANNES 2012 (6): VOUS N'AVEZ ENCORE RIEN VU, DE ALAIN RESNAIS

El consolable

Por Fernando Ganzo

(Read in English)



En realidad, si nos dejamos de cuentos, en una película casi todo se reduce a una cuestión de encanto. Y cuando la propia película se requiere áspera, distante, irrespirable (toma de partido que aprecio y que no impide varios golpes, a veces maestros, a veces simplemente bonitos, de puesta en escena) la historia de seducción la protagoniza el encanto del actor. Para bien (Amalric) o para mal (Girardot). Así que el placer de Vous n’avez encore rien vu es un poco el de Smoking/No Smoking, desnudar las interpretaciones para hacerlas más hermosas, aunque el punto de partida sea prácticamente opuesto: Azéma, Amalric, Wilson, Arditi, Consigny, Piccoli, Girardot… todos ellos acuden a una extraña mansión donde les ha citado el mayordomo de un dramaturgo que acaba de morir. Allí se desvela una pantalla en la cual el propio fallecido les invita a ver la grabación, por parte de una joven compañía de teatro, de una de sus obras, que ellos mismos han representado en repetidas ocasiones anteriormente, para que sean ellos los que decidan si les permite adaptarla o no. ¿Recordáis Marienbad, donde los personajes veían en un escenario la representación, bajo el ibsenesco título de «Rosmer», de lo que ellos mismos vivirían después? Salvo que aquí ya no hay largos pasillos, no hay largos travellings que nos suman en un misterio, sabemos lo que pasa aunque nos sorprenda todo el rato: los personajes ya lo han representado antes y, movidos por la emoción de recordar la obra, lo vuelven a hacer según la grabación avanza en la pantalla. Repetición, puesta en abismo, una película en fuga permanente que sólo se deja atrapar muy avanzada, y que de hecho se felicita en sus momentos más ásperos e inalcanzables, pues es donde la interpretación está más desnuda, mientras que Resnais se dedica a lo suyo, que lo hace muy bien. Como dijeron una vez de Cruyff, «corre mucho pero es bueno».

La memoria regresa por arrebatos, transformando el escenario con una estética virtual que casi podría hacer pensar que los actores están jugando a su propio Immemory (Chris Marker, 1997). Emoción del recuerdo, pues, y de la contemplación. Cuando, por ejemplo, Arditi y Azéma se introducen poseídos por su propia memoria en la piel de los personajes de la obra de teatro, los otros convidados permanecen en el fondo del plano, actores viendo a actores, y en esa distancia está la belleza, más violenta aún respecto a los actores de la joven tropa, con su indisimulada torpeza. Ellos son el universo vivo (filmado por Bruno Podalydès) que rescata del mundo de los muertos (la mansión) a los actores de Resnais y los devuelve a las tablas. Luz de sarcófago en Resnais, natural en Podalydès, el primero ve ya el mundo desde detrás del telón, pero celebrando la felicidad del artificio y la pequeña gran alegría de las historias por siempre a interpretar, concediendo finalmente un nuevo espectáculo de falsos raccords y trampantojos entre la vida y la muerte. Esas pequeñas cosas felices que apreciaríamos como píldoras si las viéramos en la vida cotidiana, pero que en Cannes, 24 horas después de haber visto un Haneke, son una inyección intravenosa.



VOUS N'AVEZ ENCORE RIEN VU
Sección Oficial
FRANCIA. 2012. 115’
Director: Alain Resnais.
Guión: Alain Resnais, Laurent Herbiert,
Alex Réval (a partir de la novela de Jean Anouilh).
Fotografía: Eric Gautier.
Montaje: Hervé de Luze.
Sonido: Nicolas Becker, Matthieu Fichet.
Música: Mark Snow.
Intérpretes: Mathieu Amalric, Lambert Wilson, Michel Piccoli,
Sabine Azéma, Anne Consigny, Hippolyte Girardot,
Pierre Arditi, Denis Podalydès, Michel Robin.