CANNES 2010 (7):

Un breve comentario sobre HaHaHa (Hong Sangsoo) (lire en français)

por Fernando Ganzo

Diez largometrajes. Cuesta pensar en cineastas contemporáneos de Hong Sangsoo con un camino de más peso. Acudimos a sus nuevos films como acudíamos al cuento de una nueva estación de Rohmer, o como quien acudía a un estreno de Hitchcock. Conscientes, eventualmente, de lo que nos espera, y sabiendo que algo de inédito nos dará nuevas satisfacciones en el encuentro.

Puede que a la altura de HaHaHa haya quedado algo lejos su vertiente más deslumbrante, sus exhibiciones narrativas o sus mayores rupturas formales, y que no podamos ya inclinarnos en reverencias ante la magnificencia de Woman on the Beach, Turning Gate o Night & Day, pero este recorrido está recompensado con una depuración formal y narrativa que aproxima su cine, cada vez más, a una especie de esencialidad en la que darse cita con lo igualmente esencial de las relaciones humanas, y es por ello que permanecerá siempre algo misterioso.

Acompañando a esta depuración, el paso de los años y de las películas parece condimentar las películas de Hong con una melancolía aquí ya plenamente palpable: dos amigos se reúnen en torno a unos (numerosos) tragos para contarse sus últimas experiencias antes de que uno de ellos abandone Corea para irse a Canadá. Hablando de los buenos momentos, ambos se cuentan sus experiencias durante sendos viajes a Tongyeong. Su encuentro no será puesto en escena sino a través de fotografías en blanco y negro, acompañadas de la voz en off de sus comentarios, articulándose todo el film en un colorido pasado, no por ello menos efímero, menos inasible, incontrolable y frágil.

Naturalmente, volvemos a tener dos películas dentro de la película (los recuerdos de cada uno de los protagonistas). No dividiéndose en un momento claro, sino alternándose, entrecruzándose a través de personajes comunes, pero sin llegar jamás a tocarse, más allá del valor intercambiable de los objetos, que vuelven a ocupar (como podían hacerlo en Hawks o en Lubitsch, como en Turning Gate) el papel de transmisor sentimental entre personajes (en este caso, una gorra, esencialmente), su forma de transportarse de una a otra vida.

Porque si bien los protagonistas no llegan a descubrir ese fino vínculo entre sus recuerdos, que conforman una sola historia, sí tienen en común la distancia y la sinceridad que ahora los separa de ellos: la mujer que no se atreven a dejar de amar, o aquella a la que son incapaces de no querer amar a toda costa. Podrá entreverse ya en estas líneas la importancia del punto de vista en la película, que acoge el flashback en todo su clasicismo y que es capaz de incorporar sin reparos momentos no presenciados por el personaje, sueños, mentiras, y compartir con nosotros aquello que los personajes desconocen o quieren desconocer. Pues la idea nodal de la película es el desconocimiento de lo que puede vivir otro personaje, y la absoluta capacidad de decisión individual, es decir, de esa inmensa fragilidad que supone liberar a los personajes a sus impulsos y voluntades sin coacción ninguna, lleve a donde lleve.


     HaHaHa
     Un Certain Regard
     SOUTH KOREA
     2010 / 116’
     director: Hong Sangsoo
     screenplay: Hong Sangsoo
     image: Park Hongyeol
     sound: Kim Mir
     editing: Hahm Sungwon
     music: Jeong Yongjin