CANNES 2010 (4): COPIE CONFORME (Abbas Kiarostami)

Las cosas son el único sentido oculto de las cosas (lire en français)

por Fernando Ganzo

El cine no es el arte de la realidad, es el arte de las ideas. Toda imagen, incluso la filmación de un hecho objetivo, es una conceptualización, es su transformación en idea. Filmar es citar, extraer algo de un sitio y llevarlo a otro, como un ready-made. La cámara es una máquina de crear conceptos. Nueva resemblanza, además de la del montaje, con el cerebro humano, cuya capacidad para pensar sin conceptos será siempre puesta en cuestión. A través de la cámara y de sus conceptos creados, aceptamos lo dado, otorgamos validez a esa articulación ideal en la cual nos inmergimos, viajando a través de ella. Copia. Conforme.

El cine se ha apoyado en esta capacidad de índice de la realidad durante toda su historia como característica fundamental de su ontología, de su praxis, ignorando la distancia existente entre la idea y el hecho. Abbas Kiarostami vuelve a explotar, en todos los sentidos de la palabra, esta relación, esta distancia. Lo hace volviendo a un cine hablado, de largos diálogos, con una planificación aparentemente más convencional. Tenemos a dos personajes: Un hombre, escritor de inclinaciones hedonistas, que explora las características del arte y de la relación del hombre con lo real y su representación con una tendencia bastante simpática hacia la demagogia, una especie de Michel Onfray seductor. La mujer, más ligada a la realidad, acepta ese viaje conceptual, pero sabiendo siempre que llegará un momento irrefutable en el cual nada se pueda conceptualizar y sólo quede la acción, el contacto directo con la realidad. Estos dos personajes realizan un viaje de un día a un pequeño pueblo de la Toscana, San Gimignano (que Kiarostami filma como si fuera su propio hogar y nunca se hubiese desplazado de Irán), y la llegada de un pasado paralelo trastrocará todo el proceso del film. Nada habrá cambiado y todo será diferente.

Porque esta articulación entre la idea y la realidad se puede declinar a una segunda vertiente: la distancia que va del recuerdo al presente, del momento en que un hombre y una mujer se conocen y dejan de ser yo para ser nosotros, y el momento en que ese amor ha llegado a su periodo otoñal, preocupación de base que se encuentra en el Rohmer de L’amour l’après-midi (¿Qué diferencia existe entre la vez que vi a mi esposa por primera vez y aquellas mujeres a las que siempre veo una única vez? ¿O con aquella mujer a la que reencuentro tras muchos años? ¿Cómo recordar la primera ocasión en que un hombre vio a la que habría de ser su esposa? ¿Cómo puede un gesto realizado en una vida conyugal con un largo pasado sufrir tal cambio al repetirlo en el que sería el primer encuentro amoroso con otra mujer?). O, yendo más allá, la distancia de todos los posibles pasados al momento presente, lo cual nos llevaría hasta Resnais y su L’Année dernière à Marienbad. Y lo cual nos encamina igualmente a la interrogante de cuál es la relación entre dos personajes, entre dos seres, si es que existe, si es que uno puede saber lo que está pasando en el interior del otro otro (y que es también uno de los grandes temas kiarostaminianos, por ejemplo en A través de los Olivos).

En una ocasión, Jean-Claude Biette, reflexionando acerca de cuál era la materia que podría nutrir en nuestros días al cine, llegó a la siguiente conclusión: la complejidad de la cuestión radica en que hoy todo está conectado con todo, con lo cual, la materia sería precisamente esta relación, este intersticio. En último término: lo invisible. Kiarostami relata una relación entre una francesa y un inglés en Italia, a través de infinitos diálogos que combinan los tres idiomas. El cambio operado en el film al irrumpir ese pasado posible es el de hacer entrar en escena la posibilidad de los recuerdos, la incertidumbre de todo lo que sucedió antes de que la película comenzase… El fuera de campo absoluto, el fuera del film. Lo invisible, en definitiva, que el tiempo cinematográfico le permite tomar como objeto.


     Copie conforme
     En Compétition
     FRANCE, ITALY
     2010 / 106’
     director: Abbas Kiarostami
     screenplay: Abbas Kiarostami
     image: Luca Bigazzi
     sound: Olivier Hespel, D. Vieillard
     editing: Bahman Kiarostami