BAFICI'09: IRAQI SHORT FILMS (Mauro Andrizzi, 2008)

Contra la información

por Miguel Blanco

Las películas sobre la guerra de Irak se han convertido en un género dentro del cine americano que vive a base de teleobjetivos y de las cámaras digitales de los soldados americanos. Las películas que tenían un acercamiento clásico a la última guerra norteamericana ya han sido olvidadas, y hoy nadie entiende un film sobre Irak que no se acomode a unas determinadas formas, sea en forma de ficción (The Hurt Locker [Kathryn Bigelow, 2008]), documental (Occupation Dreamland [Ian Olds y Garrett Scott, 2005]) o el rabioso ensayo de Brian De Palma Redacted (2007). Sin embargo, es difícil abordar una película sobre esta guerra sin acercarse a una cuestión mucho más importante: las dificultades que ha tenido el gobierno de Estados Unidos para controlar el flujo de información acerca de la guerra. Para dar forma a un discurso legitimador. Cada acción del ejército americano se ha visto golpeada por la facilidad con la que cualquier internauta puede deconstruirla. La difusión audiovisual de las torturas de Abu Graib y de la ejecución de Saddam Hussein fueron los principales hits que reaccionaron contra la visión unilateral de la guerra. Pero sólo son las cabezas visibles. Detrás, primero Ogrish (censurada por los motores de búsqueda de Google) y luego su sucesora Live Leak muestran en directo las múltiples caras de la guerra, pero también señalan la dificultad de acercarse a la totalidad del conflicto.

El discurso clásico de la guerra, que había vuelto en los últimos años con una especie de revival de la Segunda Guerra Mundial (Spielberg a la cabeza), no ha servido para Irak. Los mecanismos del Estado no han podido llegar a tapar todos los agujeros que presenta Internet. Sin embargo, esto reproduce otras medidas represoras: la censura de YouTube, la distribución de información equívoca por parte del gobierno americano y los aliados y la intención de las “versiones oficiales” de ocupar el espacio reservado para la (poca) subversión política que se pueda formar. La manipulación se produce en ambas direcciones y en múltiples formas. Tanto en la emisión como en la recepción de los datos, los medios elegidos para colgar los vídeos y las cadenas de televisión que se hacen eco de su aparición. La película de Mauro Andrizzi, Iraqi Short Films, parece jugar con todos estos estímulos. La manipulación que sufren los videos que vemos en pantalla parecen responder con violencia a la sutileza con la que somos manipulados por los medios de comunicación. Andrizzi ataca la objetividad y las buenas formas. Critica los acercamientos “sensatos” y “en profundidad” sobre la guerra, que únicamente demuestran una visión pasiva, quizás cobarde. Al igual que Redacted, no es un film contra la guerra, sino contra el sistema que la produce. Contra una forma de pensar que lleva inevitablemente a la guerra. En un momento del film de De Palma, uno de los violadores dice a la cámara que por qué es él culpable cuando el ejército americano bombardea a civiles a diario. Mientras que Corazones de hierro (Brian De Palma, 1989) era un film sobre un acontecimiento, sobre una pesadilla, Redacted es una película acerca de todo un sistema de representación, de un modelo de pensamiento. Iraqi Short Films es su complemento ideal. Sin embargo, se aleja de las obsesiones personales del De Palma autor y se acerca a las posiciones del De Palma activista. Es una película acerca de un sistema, pues ya no hace falta un nexo que comunique lo que vemos. Se trata de una sesión de vídeos “YouTube” en la que cada vídeo parece el negativo del anterior. No hay narración, ni voz en off. Sólo en ocasiones textos secos que puntúan las ideas de Andrizzi y que intervienen en las imágenes sólo hasta el punto que desee el espectador.

Es la ausencia de una voz lo que da más fuerza al discurrir de los vídeos. La sequedad con la que se reproducen los fragmentos de la guerra y la frialdad con la que estos son manipulados por Andrizzi llevan a la confusión. ¿Qué ha manipulado el director y qué ha sido previamente manipulado? ¿Qué es más denunciable, la manipulación directa del vídeo o la reubicación posterior que quieran hacer los medios? El director argentino es simplemente una pieza más del puzzle, acercándose más a las ambiciones de un documentalista que a las de un director de ficción. O incluso un DJ audiovisual que encuentra en YouTube su medio predilecto. O, simplemente, un internauta más. En una presentación de la película, Andrizzi declara que su intención, una vez la película acabara su vida útil en los festivales internacionales, era distribuir la película libremente por Internet, incitando a cualquier usuario a que recogiese el material y lo manipulase, interpretase y montase a su gusto. Finalmente, la película volverá al lugar que la vio nacer y el objetivo se habrá cumplido. La manipulación continúa, pero la censura gubernamental de la llegada de los ataúdes de soldados a suelo americano ya no existe. Obama es el primer presidente americano que tiene un ordenador portátil en su despacho. Quizás en su navegador web tenga un enlace a Live Leak...


IRAQI SHORT FILMS (Mauro Andrizzi, 2008) se proyecta los días 31 de marzo, 1 y 3 de abril de 2009. La programación íntegra del BAFICI'09 se puede consultar aquí.