www.elumiere.net

ACONTECIMIENTOS 2012

Miguel Blanco

 

Marnie (Alfred Hitchcock, 1964)


Me gustaría poder hacer una lista de acontecimientos generales que realmente trascendiera mi propia experiencia. Lo he intentado, mirando en las webs de diferentes editoriales y filmotecas, pero al final siempre me salía algo demasiado artificial y ajeno, incomparable a otros que ya se han realizado. Así que ahí va una lista de acontecimientos personales, algunos mayores, otros menores:

EDICIONES DOMÉSTICAS

- Alfred Hitchcock en bluray (Universal/Metro): por fin buena parte de su carrera han aparecido en alta definición. Volver a ver Marnie casi diez años después.

- The Quiet Man en bluray. La única película de Ford que había visto en 35 milímetros.

- The Blackout (Aventi) de Abel Ferrara salió en Francia, en DVD y Bluray, después de años dependiendo de los terribles DVDs españoles y americanos.

- La aparición de parte de la obra de Jonas Mekas y Peter Nestler en DVD.

VISIONADOS EN SALA

- Ver en Lugo, mi ciudad, en un oscuro día de septiembre, O estranho caso de Angelica de Manoel de Oliveira, por cuarta o quinta vez. Fue en Lugo, también otro septiembre (cuando se celebra la pobre pero voluntariosa Semana de Cine de la ciudad), donde descubrí con dieciocho o diecinueve años a Oliveira, con Un filme falado. Poco después tendría el privilegio de ver casi toda su filmografía en un accidentado ciclo retrospectivo en Santiago, que me permitió ver la mayoría de su obra en 35 milímetros, algo que cada vez será más difícil.

- Ver la monumental Dabide no hoshi: Bishôjo-gari de Norifumi Suzuki en 35 milímetros durante el Festival de Sitges, una de las pocas películas que se pasaron en su formato original.

- Ver We Can't Go Home Again de Nicholas Ray en el CGAI presentada por Ángel Santos.

FESTIVALES

- Pasar prácticamente veinticuatro horas seguidas viendo películas en el festival de Sitges, desde las 8:30 de la mañana hasta las 6:30 de la madrugada, desde Apichatpong hasta gore argentino, desde neogiallos a cintas de animación japonesa. Olvidarme de comer y dormirme varias veces en la butaca

- PlayDoc. Mi festival favorito del 2012. Una sección oficial de cinco películas, una imprescindible selección de películas gallegas y retrospectivas dedicadas a Artavadz Pelechian y Ross McElwee, con presencia de ambos. Además, un ambiente de comunidad cinéfila muy agradable.

- Cineuropa. El festival gallego más grande del año se redujo considerablemente, para bien. Menos películas por compromiso (por sacar entradas) y una selección más exigente, en la que había varias películas que eran prácticamente estrenos absolutos en España: Bella addormentata, As linhas de Wellington, Like Someone in Love, Lawrence Anyways. Además, una gigantesca e inabarcable sección de cine gallego y una retrospectiva (en DVD) de Alexander Kluge.

- Y mi homenaje final al festival (s)8 de A Coruña, al que desgraciadamente no pude ir, pero al que hay que agradecer que con sus pocos recursos consiguiesen traer al gran Peter Kubelka a España, programando parte de su obra, junto a películas de Naomi Uman, Lewis Klahr, Janie Geiser, Bruce Conner, Ernie Gehr, Joseph Cornell, Phil Solomon y muchos otros.

VISIONADOS DOMÉSTICOS

Una lista de películas vistas en mi habitación por primera vez en mi vida que quizás no sean las mejores que vi, pero sí las más importantes desde razones estrictamente personales:

- Elle a passé tant d'heures sous les sunlights (Philippe Garrel, 1985)
- The Last Affair (Tony Au, 1983)
- La gueule ouverte (Maurice Pialat, 1974)
- The Legend of Lylah Clare (Robert Aldrich, 1968)
- Seas Beneath (John Ford, 1931)
- La certosa di Parma (Mauro Bolognini, 1982)
- The Assassination of Ryoma (Kazuo Kuroki, 1974)
- Husbands (John Cassavetes, 1970)
- O bandido da luz vermelha (Rogério Sganzerla, 1968)

Y revisar prácticamente la obra de Marco Bellocchio en DVD, sin depender del mal gusto de muchos ripeadores.

OTROS PLACERES

- Encontrarme de manera casual en una librería con Muerte y transfiguración. Historia del cine americano (1961-1992), el fantástico y conciso libro de José Luís Guarner y volver a quedar atrapado por su seguridad y facilidad a la hora de hablar de las películas y de todo lo que les rodea.

- To the Moon. El videojuego de Kan Gao volvió a despertar mi interés en el J-RPG (por mucho que se trate de un programador occidental) y de su manera de narrar. En la última década, dicen que el videojuego ha invadido la televisión, con resultados alarmantes. Pero también el cine ha invadido el videojuego, y de manera mucho más devastadora. Los videojuegos, durante años, crearon sus propias formas de narrar, de expresar, que fueron totalmente destruidas cuando trataron de copiar los movimientos de cámara propios del cine, en lugar de explotar los que habían creado ellos mismos. El peor parado fue el juego de rol japonés, convertido desde entonces en una sucesión vomitiva de tics visuales del peor Hollywood.

To the Moon retoma la puesta en escena clásica de los grandes RPG, pero no es un videojuego. No hay ningún reto, simplemente mover a los personajes a través de la pantalla para activar otro video. Es más una hermosa película interactiva contada a través de retazos de RPGs, un poco de Final Fantasy V, un poco de Dragon Quest VI, un poco de Mother 3, sin olvidarnos de Chrono Trigger y, quizás también, el algo más tardío Xenogears. Lo que hace Kan Gao es tratar de devolverle al cine todo lo que los videojuegos le han quitado, pero siempre a través de lo que ha hecho grande al videojuego. El amor por el pixel, la búsqueda de la abstracción y esa capacidad para captar en un par de modestas animaciones un retrato de personajes realmente complejo. Al igual que el maravilloso Braid de Jonathan Blow, Kan Gao aspira con este pequeño videojuego (apenas 70 megas) a crear una propia historia de los videojuegos, una mirada contemporánea hacia los clásicos, frente a una industria que únicamente se recicla, olvidando por completo el pasado.

- La vigésima etapa del Giro de Italia, entre Caldes-Val di Sole y el Passo dello Stelvio, ganada por un joven ciclista belga llamado Thomas De Gendt gracias a un ataque lejanísimo con el que casi consigue ganar la general de la carrera. Casi cuatro horas de cine épico.

- Sumergirme en YouTube para ver viejas ediciones de la Paris-Roubaix, muchas veces (por desgracia) no en su totalidad. Destacar especialmente la memorable edición del 1990, donde Eddy Planckaert le ganó en un sprint cerradísimo a Steve Bauer tras unos últimos kilómetros llenos de emoción. En Youtube se puede encontrar una película resumen realizada por Jorgen Leth y narrada por el gran Phil Liggett, el legendario narrador anglosajón.

Para los menos pacientes, o los neófitos con el ciclismo, los últimos cinco últimos minutos de esa edición.


Miguel Blanco Hortas, crítico de cine, cinéfilo y aficionado al ciclismo y a los videojuegos, es miembro del consejo de redacción de la revista Lumière y uno de sus fundadores. Es el creador del blog starting place. Ha colaborado con numerosas revistas, entre otras, A cuarta parede o Transit.