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ACONTECIMIENTOS 2012

Ken Jacobs

(Read the original version in English)

Cyclopean 3D: Life with a Beautiful Woman (Ken Jacobs, 2012)

 

De donde vengo

Hay artistas que planean por adelantado y luego cumplen con esos planes. Pueden pegarse magistralmente a sus guiones, a sus proporciones previstas, y pueden ser grandes. Otros trabajan con su material de forma espontánea, y sin ningún gran plan, y ponen en práctica un toma y daca a medida que la obra progresa. Cuando tenía 20 años y estaba haciendo Star Spangled to Death, elegí conscientemente confiar en mi subconsciente desarrollando la historia mientras la realizaba del mismo modo en que soñamos sin tener un plan. Luego llegaría a un pensamiento más profundo relacionado con lo que se revelaba en la pantalla. El «culto de la espontaneidad» estaba en el aire tras la Segunda Guerra Mundial, y esto sucedió a mediados de los años 50. Ahora hago mis películas en el ordenador, trabajando del mismo modo.

Algo puede suceder en los márgenes en la periferia de una acción hecha por ordenador que atraerá mi vista. Parece que los ordenadores están siempre a punto de dirigirse hacia cualquier dirección y que el cambio consiste en mantener un seguimiento, pero estoy abierto a las recomendaciones. Puedo sentirme atormentado y optar por cualquier posibilidad. Un rico revoltijo es mi territorio preferido para dar forma a una entidad cinematográfica. Uno puede confiar en que surja algo fresco de la máquina.

A menudo, trabajo junto con mi hija Nisi, superdotada para los ordenadores. Se divierte con mi curiosidad aunque no se ponen las cosas fáciles cuando le interrumpen en el momento en el que está buscando una solución a mi última petición, así que podemos explotar periódicamente. Y luego volvemos a empezar. Trabajando de esta forma, llegamos a conseguir la versión final, de 440 minutos, de Star Spangled to Death, y muchas otras cosas. Es cierto que la mayoría de las obras se quedan en el estante, existiendo sólo en la medida en que hay un público para este arte extraño. Debería explicar este compromiso con la producción de un arte tan extraño.

Persistencias del capitalismo. ¿Permitirá que algo siga adelante? Es algo dudoso, igual que para las religiones, como mafias que se auxilian en los truenos del poder. Algunas personas usan el cine, efectivamente, para resistir; la mejor forma de evitar el uso de la música persuasiva. Yo lo intento, pero sin salirme de mi camino, así que a lo mejor algunas cosas han causado cierto efecto, pero no demasiado. Mi forma de trabajar es parte del problema. Veo dos amplias familias del cine. La primera, querida por todos, es el cine entendido como una ventana mágica que nos permite imaginar que estamos donde no estamos, invisibilizado nuestra mirada. Y con la música respondiendo a lo que vemos y a la belleza física o su pérdida, como si fuera un lunar prominente, atrayéndonos o empujándonos de un lado a otro en un three-card-Monte para los amantes del cine, ¿pero quién decidiría por el lunar? He leído en alguna parte que Zero Dark Thirty hay torturadores combativos atractivos e ingeniosos que son el equivalente actual de Fu Manchu. Se puede vender cualquier cosa o se puede hacer una porquería usando el Código Fisonómico para el uso comercial de los cineastas. Perdón, estoy colocando al cine en el peor lugar, también ponen a Chaplin y a su linaje a nuestra disposición.

El otro cine es un objeto para la mente, para entretener; el cine en el que uno se puede parar en su propia pista, pidiendo sólo una valoración considerada, pero eso es mucho, esa especie de llamada a la mente. No siendo transparente, funciona atrayendo la atención, admitiéndose como artificio. Se pretende como algo nuevo, una película o un vídeo diferente del resto. «Aquí vienen los problemas», advierte –y entonces uno se pregunta por qué son tan pocos los que lo aprecian–. Y ahí es donde estoy, en estos asuntos arduos que ponen a la gente en peligro de vómito. (Personalmente, estoy convencido de que la «locura» es exactamente el ámbito que hay que invadir y exigir para la mente. El 3D me asalta como el lugar de la indagación «no realista», esperando que los ojos se pongan a bailar. Y si no lo hago yo, con mi experiencia particular, ¿quién lo hará?). Viene de la pintura. Crecí admirando a los tipos duros e incluso a las tipas robustas que esperaban que otros ¡gatearan! y fueran ¡abiertos!, sensibles respecto a lo que hicieron. Y que respetaran y vivieran su arte.

Este extraño arte puede llamar a un nuevo lenguaje y a una invención del lenguaje que debería ir hasta el final. Es lo mejor que podemos hacer con nuestro tiempo libre, mientras damos vueltas y vueltas de un día a otro, mirando el planeta Tierra. Me rompe la obligación de trabajar para prolongar nuestra estancia, pero entre el capitalismo y los temerosos de dios, con su avanzado armamento, no veo que suceda, por lo que uno explora los cielos por lo infernal, por la emoción del conocimiento (sin fecha, pero, por ejemplo, incluso un tono más de color), o incluso nuestro último suspiro, convertido en una alternativa factible. Parece que será ahora o nunca respecto a cualquier conciencia que podamos alcanzar, y mi contribución tiene que ver con el cine.


Traducido del inglés por Francisco Algarín Navarro.


Ken Jacobs (EE.UU.) es una figura central del cine de vanguardia norteamericano desde los años 60. Fue uno de los fundadores de Millennium Film Archives. Recientemente ha realizado una gran cantidad de películas, entre ellas Seeking the Monkey King, Street Vendor y Cyclopean 3D: Life With a Beautiful Woman.