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ACONTECIMIENTOS 2012

Gina Telaroli

(Read the original version in English)


 

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Entre los grandes acontecimientos de 2012 estuvo la jubilación de mi padre. Fue ingeniero eléctrico en una planta de energía nuclear durante más de 30 años, un trabajo que consiguió gracias a su servicio para las Fuerzas Aéreas, el G.I. Bill, siendo capaz de ir a la universidad. Con su nuevo tiempo libre, y con sus avances en tecnología digital, ha empezado a decir que le gustaría hacer películas.

Parece lógico entonces que mi 2012, y el progreso del año, mi 2013, esté dedicado a dos directores que encontraron la forma de hacer películas accidentalmente, uno después de trabajar en las Fuerzas Aéreas, el otro tras entrenarse para ser ingeniero eléctrico. Willam A. Wellman y Allan Dwan tropezaron con lo que sería una prolífica carrera como cineastas, y lo hicieron de forma tan precisa porque ser piloto o ingeniero les situó en el lugar adecuado en el momento adecuado. Es difícil imaginar que, en una época en la que tener un trabajo consistía en mantenerlo por necesidad, alguien pudiera descubrir no sólo su talento creativo, sino también una forma de ganarse con él un sustento.

Estos días, muchos de mis vecinos de la comunidad del cine, ya sean cineastas o críticos, no necesitan trabajos, y si los tienen, estos les permiten viajar mucho y tener tiempo libre. El dinero no tiene que ver para ellos con comer o con pagar el alquiler o pagar un préstamo estudiantil, sino que se trata de saber si podrás ir al próximo festival de cine o pasar unas semanas o meses trabajando de forma solitaria en el extranjero o en pedir cuatro cócteles en lugar de tres. Del mismo modo que el tiempo ya no tiene que ver con el cuando, sino con el qué. El cine se ha convertido en una actividad puramente extra-circular, y la única pregunta es: cuánto tiempo extra-circular tiene uno, de qué recursos se dispone para poder utilizarlos en ese tiempo, y quien (de nuevo, no «si») les podrá apoyar.

Como alguien que ha pasado el año pasado intentando hacer cine y también examinándolo, esos días, y en mi trabajo en particular, han consistido en sentarse sola delante del ordenador, mientras conservo un trabajo de 45 horas semanales que consiste en pasarlas en un escritorio delante de un ordenador, por lo que es complicado no pensar en lo comentado arriba. Los pensamientos sobre la calidad de vida comienzan a aparecer cada vez con mayor frecuencia –¿me quiero convertir en una mujer de 50 años encorvada que pasa su juventud sola delante de un ordenador en las diminutas habitaciones de Brooklyn trabajando para un público muy pequeño y especializado? ¿Vale la pena? Mi espalda, seguramente, diría que no.

En cuanto al resto de mi cuerpo, estoy agradecida de que Wellman y Dwan no estén intentando hacer películas (o no no intentando) hoy, y que nos lleguen 11 películas vistas en 2012 que me hacen creer que podría valer la pena, a pesar de todo. Diez de ellas fueron trabajos anteriores (aunque una era técnicamente un estreno), todas vistas en 35mm, quizá una afirmación más capsular que nunca, en 2012. Una es un nuevo trabajo, filmado y proyectado digitalmente, pero que de alguna manera expresa todo lo que nos arriesgamos a perder con la tecnología digital que se usó para hacerla. Son películas que me gustan sin reparos. Películas que abrieron mis ojos y que me siguen ayudando, realmente, a levantarme con la motivación de salir de mi cama de doble ancho, para sentarme en una mesa durante 9 horas, y, al final del día, sola, y en una ciudad que estos días toma más de lo que da, finalmente llegar al trabajo.

Eniaios Cycles 6,7,8 (Markopoulos)

Pasteur (Epstein, 1922)

Shadow of a Doubt (Hitchcock, 1943)

Gallant Journey (Wellman, 1946)

Brigadoon (Minnelli, 1954)

La Pyramide humaine (Rouch, 1961)

Jaime (Reis & Cordeiro, 1974)

Twenty Days without War (Guerman, 1977)

Starman (Carpenter, 1984)

Déjà vu (Scott, 2006)

The Extravagant Shadows (Gatten, 2012)


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Traducido del inglés por Francisco Algarín Navarro


Gina Telaroli (EE.UU.) es cineasta. Recientemente ha realizado Traveling Light, Physical Instincts, Digital Destinities y Mr. Rogers' Neighborhood, entre otras. Trabaja con montajes de imágenes, habiendo publicado en MUBI Notebook, La Furia Umana, Joan's Digest y Moving Image Source. Junto a David Phelps ha editado un dossier sobre William A. Wellman (para La Furia Umana) y otro sobre Allan Dwan, de próxima aparición en Lumière.