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ACONTECIMIENTOS 2012

Daisuke Akasaka

(Read the original version in English)

La madre (Jean-Marie Straub, 2012)

1. L’Inconsolable, Un héritier, Schakale und Araber, La madre, de Jean-Marie Straub; Festival, Dernier Soupir, Nuit blanche, Saudade, Eaux profondes, de Jean-Claude Rousseau; Uit het werk van Baruch d'Espinoza, de Frans van de Staak… Cuando las vi en el cine en Japón, sentí tal libertad en las imágenes y los sonidos, tal combinación, división, fundidos… tal respeto entre los cuerpos y el espacio, el tiempo… la luz, el viento, el sonido… este mundo y la historia del cine. (Todavía no he visto la caja de DVDs de Peter Nestler porque quiero ver sus películas en cine, en Japón). Esta libertad es más importante para el cine porque otros medios se están convirtiendo en cárceles de información (para la manipulación).

2. Los cineastas japoneses de unos 50 años que están en la cima ahora mismo. Hiroshi Takahashi, Yoichi Nishiyama, Makoto Shinozaki, Shinji Aoyama, Takuji Suzuki... Además de Kiyoshi Kurosawa (por desgracia, no he visto su última película), son independientes, variados, estratégicos, más libres respecto a las convenciones de los estudios que los cineastas de las generaciones anteriores, y son complejos al contar con una rica base sobre la memoria de la historia del cine. Kyu Shihaisya no Carol/The Carol of the Old Ones de Takahashi e Inazuma/Lightning de Yoichi Nishiyama son «una película dentro de una película», pero la película de Takahashi es más enigmática, mientras que la de Nishiyama es más laberíntica. La obsesión de ambos cineastas proviene de la tradición del cine japonés (Kyofu de Takahashi y Kasanegafuchi de Nishiyama no son películas de J-Horror, sino que vienen de las películas de Suzuki, Yamatoya, Nakagawa, Masumura...).

Como Poppo Machi no Hitobito/People of Poppo Street de Takuji Suzuki y Arekara/Since Then, de Makoto Shinozaki, ambas películas se realizaron como «películas 3.11» (su tema el gran terremoto del Este de Japón y el accidente de la estación nuclear de Fukushima del 11 de marzo de 2011), pero están más allá de eso, son más libres y poderosos, y se convierten en los mejores de esa película de varios directores. La película de Suzuki está en la línea de Renoir, Altman, Muratova, mientras que la de Shinozaki está en la de Bresson, Bellocchio o las películas americanas de serie-B. ¿Improvisado/estricto? Ambas películas parten de nuestra realidad (el acontecimiento real) y llegan anuestra inevitable fantasía/realidad.

Tomogui/Dog-Eat-Dog de Shinji Aoyama parece ser como una historia situada en un pequeño poblado propia del cine americano. Pero conforme avanza se vuelve más como la película de un cine de un pequeño pueblo, al estilo de Fool For Love, de Altman, y también está conectada con la tradiciónde sexo y violencia de la literatura y del cine japonés (Kumashiro y Oshima). Hay un desvío y tenemos que ver los cuerpos en la interpretación de los actores.

«Los cuerpos en escena» es el tema más importante para esta generación.

3. La muerte de Theo Angelopoulos el 24 de enero de 2012, que causó ciertamente un impacto en muchos de los cinéfilos y cineastas japoneses, especialmente en los mayores de 40 años.

El trasfondo. En los años 70 casi ninguna película europea se distribuía en Japón directamente (Visconti, Fellini y Truffaut se habían distribuido por medio de franquicias de empresas americanas… ¡La Règle du jeu de Renoir y Ordet de Dreyer no se vieron en los cines hasta los 80!). Cuando O Thiassos (1975) de Angelopoulos se estrenó causó una gran impresión en el público, la crítica y los jóvenes cineastas japoneses (como Shinji Somai, Kiyoshi Kurosawa). Antes y después las reacciones de esos cineastas japoneses fueron enormes, por ejemplo en el caso de Yoshishige Yoshida, que mencionó Days of '36 en una entrevista, o Nagisa Oshima, que escribió varias veces sobre Angelopoulos (reconocieron sus puntos en común), o Yasuzo Masumura, que escribió un ensayo sobre O Megalexandros, o incluso Akira Kurosawa, quien apreicaba a Angelopoulos. Por otro lado, nunca conocimos a otros cineastas griegos como Stavros Tornes (sus películas tampoco se estrenaron en los cines en Japón), que Serge Daney y Louis Skorecki admiraron mientras que (como Glauber Rocha, cuya A Idade da Terra, que se estrenó en Japón en 2011) criticaban a Angelopoulos como cineasta academicista, aunque Cahiers du cinéma Japon hubiera exisitido. Y aunque el texto de Tornes sobre Angelopoulos aún no se haya traducido al japonés. Por eso la crítica japonesa no ha tenido la ocasión de escribir sobre su academicismo. (P.S. Las películas de Jancsó no se han visto en Japón, salvo The Round Up y The Hungarian Rhapsody). Después, vi de nuevo las películas de Angelopoulos anteriores a O Melissokomos.

4. Cordão Verde de Hirokazu Suzuki y Rossana Torres es una revelación. La película no cuenta con información, sino que es una revelación «musical» entre la obra y el espacio, la luz y la sombra. ¡Qué hermosos son su primer y último plano! Su segunda película, O Sabor do Leite Creme, posee también un hermoso momento de silencio –entre la vida y la muerte de unas ancianas hermanas de Portugal–. Cuando conocí a Suzuki hace poco en Tokio me contó sobre su amor por la casa –por el espacio y el tiempo–. O Sabor do Leite Creme se centra en el tiempo más que en la revelación, por lo que tenemos que esperar –¡y pasar un gran rato!–.


Traducción del inglés de Francisco Algarín Navarro



Daisuke Akasaka (Japón) es crítico y profesor de cine. Ha colaborado en diversas publicaciones (Dérives, La Furia Umana) y ha programado varios ciclos de cine portugués en Japón. En 2003 fundó el cineclub «New Century New Cinema» en el Athénée Français Cultural Center de Tokio.