www.elumiere.net

ACONTECIMIENTOS 2011

João Nicolau

Tabu (Miguel Gomes, 2011)

 

 

Las tres mejores películas que he visto en 2011 son, sin orden o jerarquía, Bottle Rocket (1996) de Wes Anderson, Uncle Boonmee Who Can Recall His Past Lives (2010) de Apichatpong Weerasethakul y Tabu (2012) de Miguel Gomes.

Pude ver en DVD Bottle Rocket, el primer largo de Wes Anderson. Me gusta el cine de Anderson porque trata seriamente el universo looser, respeta sus lógicas y parte de ellas para tocar facetas de la humanidad que no encuentro en otras películas. La escena inicial –en la que Anthony ejecuta un plan para escapar de un hospital mental del cual podría salir sin estratagemas– es antológica.

Vi Uncle Boonmee... en una de las pocas veces que me he desplazado a una sala de cine el año pasado. Por estas fechas ya ha quedado todo escrito sobre esta película y, aunque no fuera el caso, ni siquiera sería yo quien econtrase las palabras justas para retratar la experiencia que es asistir a Uncle Boonmee

He tenido el privilegio de ver Tabu en la mesa de montaje (el día en que escribo estas líneas el filme se estrena mundialmente en el Festival de Berlin). Será seguramente una de las grandes películas de 2012, y por ello también objeto de bastantes análisis y críticas más originales que lo que yo pueda avanzar. Les digo apenas, queridos lectores de Lumière, que no creía que se pudiera hacer un cine tan poderosamente novelesco hoy en día.

En el lado negativo de la actualidad de 2011, está el anuncio del ICA (el Instituto Estatal que regula la actividad cinematográfica en Portugal) de no conceder ningún tipo de apoyo a la producción en 2012. Esta medida se encuadra en un conjunto de recortes que tratan de reducir un déficit al que el cine no contribuyó, ya que siempre se ha financiado con ayudas exteriores al presupuesto de estado. Será difícil ver películas portuguesas en 2013.

En la esfera personal, 2011 quedará como el año en que se ha estrenado –en Portugal y en Francia– mi primer largometraje, A Espada e a Rosa. Evidentemente, con pésimos resultados de público. ¡Hasta 2015!