www.elumiere.net

ACONTECIMIENTOS 2011

Cristina Fernandes

(Ler a versão original Português)


Tout est entre

Existe una historia del cine al revés, hecha de las sombras de las películas que no fueron realizadas, de las películas que no conseguimos ver (¿cuándo? ¿cómo? ¿dónde llegará Schakale und Araber?). Una extraordinaria lista de imposibilidades.

Comienzo por la distancia: los trescientos kilómetros que van de mi casa hasta la calle Barata Salgueiro en el año en el que la Cinemateca Portuguesa decidió mostrar cómo el cine filma nuestros problemas, películas que nos devuelven la mirada («si miras algo y esa cosa te devuelve la mirada, es porque ahí hay una parte de ti»). ¿Recordáis a la mujer del mercado de Bissau, en Sans soleil? Ah, no son sólo las historias, también están las manos y el rostro, la igualdad de la mirada.

Pero la falta de dinero impide el movimiento –si en mi ciudad las salas de cine no proyectan cine, ¡entonces no salgo de casa! Por otro lado, es preciso reconstruir lo que significa la palabra «crisis» para el trabajo crítico. Tengo que ver la película de Bresson, un hombre atrapado en un cepo, un hombre con un hacha en las manos; ¿ese hombre somos nosotros? ¿quién construyó el cepo? ¿Cómo acabar con ésto? ¿Es el mismo pasaje que nos lleva de los planos de la caza del conejo en La Règle du jeu a los planos de la fuga de los amantes crucificados [Chikamatsu monogatari, Kenji Mizoguchi, 1954]? No hay que abdicar de la capacidad de aproximar cosas distantes, de mirar hacia el pasado, de no ceder, debemos «elegir muy temprano un campo de acción, de lucha, de trabajo» (la lección de António Reis). Se coge un DVD, se apagan las luces de la sala; por lo menos se puede fumar un cigarro y hacer un brindis al estilo de las películas de Ozu. ¿Y si los japoneses hubieran ganado la guerra? ¿Contra qué olvido lucharíamos ahora?

Una lista mayor de películas vistas en casa. Los descubrimientos deslumbrantes de La Nuit du Carrefour, The Exiles y Le Tempestaire; las repeticiones obligatorias de los filmes de Ozu, Naruse y Godard; el último Rivette, resistiéndose tan íntegramente a una edición en DVD; las formas rigurosas de Hitchcock; Bresson, por error, en un canal de televisión del estado; el estudio minucioso de Dalla nube alla resistenza; la alegría de traducir Kitsune al portugués…

También puedo hacer una pequeña lista de bolsillo (sobre el lado izquierdo, sobre el corazón). Películas proyectadas en sus formatos originales en salas sin actividad comercial regular, por el placer de mostrar la resistencia de los materiales y de las ideas: Novvy Vavilon, de Grigori Kozintsev y Leonid Trauberg; Numéro zéro, de Jean Eustache; Mudar da Vida, de Paulo Rocha; Ana y Rosa da areia, de António Reis y Margarida Cordeiro; Encontros, de Pierre-Marie Goulet; News from Home, de Chantal Akerman; Che cosa sono le nuvole y Uccellacci e uccellini de Pasolini; Terra em transe, de Glauber Rocha; Tini zabutykh predkiv, de Serguei Paradjanov (si estuviera en Brasil, podría utilizar una palabra noble y justa y añadir que en casi todas estas sesiones la entrada era gratuita [entrada franca en el original; N.d.T.]). Aprovechar la oportunidad y respirar un poco, lavar los ojos. El cine cuenta la historia del viento – ¿Qué es el viento, Jean-Marie?

O entonces una lista personal sólo con dos películas: las Histoire(s) du cinéma proyectadas en el viejo teatro Lethes de Faro. A mi pequeña gloria, en marzo, como si la primavera fuese una estación privilegiada. Y tan pronto como llego a Oporto, a casa, el preestreno de Film Socialisme se ha agotado. En mi ciudad no hay salas de cine, pero siempre podemos comenzar fuera de las salas, en casa o en una catacumba; lo que importa es despertar a los muertos y reunir los fragmentos. Entre un barco en el Mediterráneo y la familia Martin, entre una cosa y otra –ésta es nuestra vida. Una nueva ola, sí, la oleada de Courbet. – ¡Buenos días, señor Courbet!



Traducido del portugués por Francisco Algarín Navarro