ESPECIAL ANDY WARHOL

El cine en libertad. Warhol/Godard

Por Henri Langlois



En 1976, un equipo de la televisión canadiense, TV Ontario, conducido por Harry Fischbach, vino a París para filmar una serie de entrevistas tituladas
«Parlons de cinéma ou les anti-cours de Henri Langlois». Se dedicaron episodios de una duración variable a la Nouvelle Vague, Rossellini, Frtiz Lang, Eisenstein, Méliès, a los productores y a muchos otros temas. En diciembre del mismo año, Henri Langlois y Jean-Luc Godard dieron forma al proyecto de realizar juntos una historia del cine en cine y en vídeo, que Jean-Pierre Rassam iba a producir. Henri Langlois falleció el 13 de enero de 1977. Tengamos en cuenta que uno de los protagonistas de La Chinoise, Omar Diop, ya había apuntado un paralelismo entre Warhol y Godard en 19691. [N.B.]

 

Palais de Chaillot, escalera del Musée du cinéma, exterior día

Henri Langlois: Hay dos hombres que representan actualmente lo que llamo la libertad del cine. De la Nouvelle Vague, bueno, quedan los autores. Todos los movimientos acaban con los autores, con los individuos.

Hay algo completamente nuevo, ¿comprende? La Nouvelle Vague fue, como le dije, el regreso de la juventud, de acuerdo. Pero no sólo está Francia, está el mundo entero. En América, hubo un movimiento paralelo, diferente, que se refugió en el 16mm, en el Super 8.

Pero hay dos hombres, en mi opinión, que dominan no el futuro, porque el futuro... Piensan ya en el presente, por lo que toda persona que piense en el presente vive también en el futuro. No son personas que vayan a venir, no vengo a decir: «¡Ah! En un rincón, en una cueva, hay un señor Untel y en un año o dos vais a ver...». No, hablamos de cosas que todo el mundo conoce.

Un día escuché a Picasso explicando a alguien hablando de Van Gogh: «Es el hombre que nos enseñó a pintar mal». Bueno, el hombre que nos enseñó a hacer películas mal se llama Andy Warhol.

A Andy Warhol eso no le importa. Lo que cuenta es lo que hay en la película. Que de repente haya algo, que lleguemos al final de la película, que de repente haya cuatro cosas...

Aprendió a hacer cine en una época que sobre todo... -ya fuera Hollywood, ya fuera Francia u otra parte- estaba dominada por una especie de perfección puramente... cómo lo diría: ...de forma: una perfección en la que no había travellings que tiemblan, cosas así... Y a él le daba igual. Lo que contaba era lo que se decía, no era, no era...  Por lo tanto, si hay manchas de tinta en una página, lo que cuenta... es lo que cuenta. Por lo tanto, ya es esta primera libertad.

Harry Fischbach: Bueno, eso en cuanto a Andy Warhol, el americano.

Henri Langlois: Americano. Y hay otro hombre que nos enseñó otra forma de libertad. En el caso de Godard, primero, en el pasado, fue la persona que tuvo el valor..., por ejemplo, se ve al principio de Week-End, hay dos personas que hablan, y dura, el plano es fijo, entendemos o no entendemos, no tiene ninguna importancia, porque en la vida es así. Y bueno, ahí hay algo que cuenta, que va contra todas las reglas, contra todos los sistemas...

Godard... Por ahí llegamos a lo que yo llamo la posición de Godard hoy. Godard ha ido... ha llegado a una posición moral absolutamente fabulosa en el cine francés actual. Una película como Tout va bien, es como... en relación con el año en que se rodó, es verdaderamente el pulso, tomar el pulso a lo que era el país, Francia, la sensación que tenía la gente. La última película2 es parecida.

Y en el caso de Godard, lo que es fantástico es que ha aprendido, es que hay una nueva forma. Sabe que estamos en el umbral de algo nuevo. Sabe que todo eso es muy bonito, por supuesto está el Super 8, pero el Super 8 es la costumbre. Lo que cuenta es la posibilidad de hacer, con el magnetoscopio, algo que un cineasta nunca había podido hacer, porque el cineasta o improvisaba sobre el terreno o el guionista escribía un guión que imaginaba escribiendo y luego intentaba transcribir en imágenes. Por lo tanto, los borradores del cine... aparte de Chaplin, los borradores del cine, era la escritura, la literatura: era al contrario. Pero ahora, con el magnetoscopio, Godard tiene la prueba. Puede trabajar su película, prepararla, verla como un borrador, corregirla, cambiarla, modificarla con la propia forma de la imagen latente, ¿comprende?, animada.

Eso es lo grande. Entonces, esta libertad, esta cosa fantástica, es el aliento de vida, y eso se corresponde con la ropa de la gente. Actualmente, camina por la calle... y no nos viene a la mente la idea de que la gente lleva gorras, corbatas, tal chisme... La cantidad de gente que lleva vaqueros y que va en mangas de camisa: en otra época era impensable.

Harry Fischbach: Se dice a menudo: «Godard ha dejado de hacer cine, se ha retirado, solo».

Henri Langlois: Nunca ha dejado de hacer cine. Nos las hemos arreglado simplemente para que sus películas sean invisibles. Es completamente diferente. Nos las hemos arreglado... para cortarle las posibilidades. Nunca ha dejado de hacer cine. Ha trabajado sin parar.

Vive en una especie de laboratorio comparable -bajo otra forma, con otras ideas- al laboratorio que tenía Andy Warhol, ¿comprende? Es parecido, es gente que vive perpetuamente, Andy Warhol no sólo en el cine, y Andy... Godard total y permanentemente [sic] en la imagen animada.

Verdaderamente son dos laboratorios experimentales fabulosos, salvo que el de Godard está totalmente orientado hacia el cine. Y con la diferencia de que, como Godard es un personaje que ha rechazado todo el sistema, pero no el sistema... Hay dos maneras de rechazar el sistema: llega y dice: «rechazo el sistema», y llega introducido por el sistema, invitado por el sistema, con sus hoteles, sus habitaciones de hotel pagadas por el sistema, y dice: «Estamos contra el sistema», bueno...

Y Godard está verdaderamente contra el sistema. Por eso ha quedado reducido a un estado de... por eso se dice que no es accesible. No está fuera del sistema. Está en el verdadero sistema, ésa es la diferencia, de la misma manera que Warhol está en el verdadero sistema. El sistema es la vida.

Hay que estar vivo. Encerrarse en un sistema es dejar de estar vivo. Conozco a gente que pretende estar fuera del sistema. ¿De qué manera se colocan fuera del sistema? Como los magos, ¿sabe? Han hecho... Se han colocado en el centro, han dibujado un círculo a su alrededor y han dicho... Han invocado al demonio. Y luego ya no pueden salir de ese círculo, son prisioneros de ese círculo, están rodeados por el demonio, y dicen: «¡Somos nosotros!». ¿Nosotros quiénes?

Porque la vida está fuera de ese círculo. La vida son los árboles, son las plantas, son los seres humanos, es eso. Pero si vemos bien a Godard, si vemos bien a Warhol, están plenamente en la vida, los dos. Es lo que yo llamo el cine en libertad. Es un cine que no tiene miedo de equivocarse en algo e incluso de mostrarlo.

Si una imagen se vela en una película de Warhol porque se llega al final y eso provoca... Lo que cuenta, es lo que es.


Transcripción de Franck Le Gac.

Jean-Luc Godard. Documents.
Publicado originalmente en
Nicole Brenez (Ed.)
Éditions du Centre Pompidou, París, 2006.

Agradecimientos a Nicole Brenez.

Traducción del francés de Francisco Algarín Navarro.

1 Chelsea Girls es un monstruo nacido en la mente de un diletante que pone el extremismo técnico de un Godard al servicio de la metafísica moral de un Sade. Omar Diop. «On Chelsea Girls». Cinim, nº 3, primavera de 1969, p. 4-5.

2 Sin duda se trata de Numéro deux (1975). [NdE].