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Especial Manoel de Oliveira

Secuencia 12
Interior – Día – Habitación – Madame de Chartres –

Por Manoel de Oliveira

En el momento de rodar A Carta, Manoel de Oliveira respetó su découpage, exceptuando algunas escenas, como aquella, muy fuerte, de la despedida a Mme. de Chartres (Françoise Fabian), agonizante, a su hija, Mme. de Clèves (Chiara Mastroianni). De los nueve planos inicialmente previstos, no quedan nada más que seis. Los fotogramas de esta secuencia, confrontados con la última versión del découpage, fechado en agosto de 1998, permiten ver que el espíritu de la escena (la insistencia del encuadre en las manos) así como el ritmo de los planos y de los diálogos han sido completamente transformados.

 

Plano 1 (fotos 1, 2 y 3)

Los cuatro planos previstos se reducen a uno solo. El plano-contraplano inicial (12-01, 12-02), se ha suprimido, así como los reencuadres de la hija en la puerta (12-03) y la madre en su cama (12-04). Todo el comienzo de la conversación se desarrolla mientras que Mme. de Clèves, de pie delante de la puerta (foto 3) mira a su madre fuera de campo. El cambio de plano llega tras la frase: «¿Qué quieres decir?».

12-01. Medio-cuerpo (Ref. foto de la habitación Mme. de Chartres nº 1)*

La puerta de la habitación de Mme. de Chartres se abre sobre Mme. de Clèves que, preocupada, entra mirando a su madre y, rápidamente, apoyada sobre los brazos, con las manos unidas en los puños, cierra la puerta sin hacer ruido. Se queda ligeramente inclinada, con las manos agarrando bien fuerte los puños, como si se tratara de un último recurso, mirando siempre a su madre.

12-02. Contraplano-juntas-se acerca (Ref. foto de la habitación Mme. de Chartres nº4)

Mme. de Chartres reposa sobre los cojines, dormitando.

12-03=12-01. Medio-cuerpo (Ref. foto de la habitación Mme. de Chartres nº 1)

Mme. de Clèves, manteniendo fuertemente apretados los puños, se gira y, sin mover los pies, se inclina primero, apoya su cabeza contra la puerta, manifestando todo el peso de su debilidad. Se queda así hasta que…

MADAME DE CHARTRES (off): Qué te pasa, hija mía. (La joven se gira hacia ella rápidamente, aflojando los puños). Sin querer, me he quedado dormida.

MADAME DE CLÈVES: Te he despertado. Perdona.

MADAME DE CHARTRES (off): No tiene importancia. Acababa de quedarme dormida. ¡Has tardado mucho tiempo!

MADAME DE CLÈVES: Pedro Abrunhosa ha llegado en el momento en el que el médico se marchaba. Ha venido a interesarse por ti. A continuación ha llegado Louis. Me ha liberado. Por eso he tardado un poco.

Plano 2 (fotos 4, 5, 6 y 7)

El juego de escena alrededor de la silla del médico se vuelve imperceptible. El encuadre muestra solamente la mano de Mme. de Chartres (lo primero que vemos de ella en la secuencia, al contrario que en el découpage) y luego la de su hija en la cama. Voz en off de Mme. de Chartres: «¡Hija mía!».

 

Plano 3 (fotos 8 y 9)

Plano largo, que encuadra a Mme. de Clèves sentada, frente a la cama, y comienza con la voz en off de Mme. de Chartres, que continúa su frase: «…y la necesidad». Mme. de Clèves coge su pañuelo (foto 9) cuando su madre le pide que tenga fuerza y valor. Fin del plano, con la voz en off de Mme. de Chartres: «Pedro Abrunhosa, que te olvidaría bien pronto». El contraplano entre la madre y la hija, filmadas a medio cuerpo (12-05 y 12-06), ha sido suprimido.

12-04. Medio-cuerpo (Ref. foto de la habitación Mme- de Chartres nº 2)

Mme. de Chartres, apoyada en sus cojines, habla a su hija con una cierta intención.

MADAME DE CHARTRES: Liberada… ¡Esa es justamente la palabra!

MADAME DE CLÈVES: ¿Qué quieres decir?

(Madame de Clèves entra por la izquierda y se sienta en la silla en la que estaba sentado el médico. La madre tiende la mano a su hija. Se quedan aferradas la una a la otra por sus manos).

MADAME DE CHARTRES: ¡Hija mía! (Y continúa). Eres mi única preocupación. Seguramente el médico te habrá puesto al corriente de mi estado de salud…

…Y lo que me vas a necesitar aumenta mi pena por dejarte [vuelve más horrible el hecho de abandonarte].

MADAME DE CLÈVES: ¡Pero qué dices!

MADAME DE CHARTRES: No estoy en buen estado como para pedirte una confesión ni de servirme [ni de aprovechar] de tu sinceridad para aconsejarte. Hace bastante tiempo que me he dado cuenta [Desde hace mucho tiempo estoy al corriente] de tu inclinación por Pedro Abrunhosa, pero no he querido hablarte de ello por miedo a hacerte [hablarte antes para no hacerte] tomar conciencia. Si tengo miedo de esta debilidad [pero si he tenido miedo de esta facilidad], es porque te veo al borde de un precipicio.

12-05. Medio-cuerpo (Ref. foto de la habitación Mme- de Chartres nº 1)

La joven, de cara (en off su mano izquierda toma la mano derecha de su madre) contiene su emoción y lleva en su mano el pañuelo que tiene en su mano derecha.

MADAME DE CHARTRES: (continúa en off): Sé que debes hacer esfuerzos de una violencia extrema. Respeta todo lo que debes en tu marido… respétate lo que debes a ti misma.

Plano 4 (foto 10)

Mme. de Chartres está tumbada en su cama. Su cara aparece tarde en la secuencia, en relación al découpage previsto. Es la primera y la última vez en la que la vemos hablar, la duración de una sola frase: «Si algo (…) el testigo».

12-06. Medio-cuerpo (Ref. foto de la habitación Mme- de Chartres nº 2)

Mme. de Chartres de frente.

MADAME DE CHARTRES: (continúa). No permitas que hablen mal de tu reputación. Mantén la fuerza y el coraje.

No dudes en coger [en elegir] los caminos que te parezcan en un primer momento los más rudos y los más difíciles. Serán más dulces en adelante [en el futuro] que las desgracia de una aventura amorosa con Pedro Abrunhosa que… bien pronto… te olvidaría.

Si algo fuera capaz de perturbar la serenidad que espero al abandonar de este mundo, sería verte caer [oscurecer], como las otras mujeres; pero si esta desgracia debe llegarte, recibo la muerte con la alegría de no ser testigo de ello.

Adiós, hija mía, acuérdate [piensa en] todo lo que te acabo de decir y acabemos [terminemos] esta conversación que tanto nos enternece a la una como a la otra. (Pausa).

Plano 5 (fotos 11, 12 y 13)

Retoma del plano 3. Seguimos con el rostro de Mme. de Clèves en lugar de alternar con el rostro de Mme. de Chartres (12-06 y 12-07). El plano comienza con la voz en off de la madre: «Adiós, mi hija…» y acaba con «descansar un poco». Tras la última frase de la secuencia, la hija se pone de pie, estando siempre la mano de la madre agarrada a la suya.

12-07. Busto (de frente)

Ref. foto de la habitación Mme- de Chartres nº 1.

La joven, de frente, no puede reprimir sus lágrimas.

MADAME DE CHARTRES: (continúa en off). Tranquilízate, hija mía [tranquilízate, tranquilízate] y déjame ahora. Necesito descansar un poco. (Mme. de Clèves seca sus lágrimas, con el pequeño pañuelo que sostiene en la mano derecha. Después de levantarse, va a salir, pero se queda en plano, retrocediendo, con la mano agarrada a la de su madre).

Plano 6 (fotos 14 a 18)

Si dejamos a un lado los dos insertos hacia las manos (plano 2 y final del plano 5), se trata del primer plano en el que se encuadra a la vez a la madre y a la hija, en un plano abierto. La secuencia acaba donde ha comenzado (fotos 1 y 18), con el decorado de una puerta vacía, como en una película de Dreyer (Gertrud), sensible a este tipo de puntuaciones. En cuanto a la orquestación de la luz y de los volúmenes (el rectángulo claro de la puerta, al lado de Mme. de Clèves, y el rectángulo oscuro del mueble, al lado de Mme. de Chartres, fuera de campo), de una espléndida simplicidad, resumen, a su vez, todo lo que se dice y sucede en esta secuencia entre la madre y la hija, antes de que la diagonal de la mano de la madre (foto 4) venga a perturbar este equilibrio.

12-08. Contraplano del busto (Ref. foto de la habitación Mme- de Chartres nº 4)

La joven se gira, mirando las manos. Después, se acerca a su madre.

12-09. Plano cerrado-conjunto de perfil (Ref. foto de la habitación Mme- de Chartres nº 2)

Las manos enlazadas. La hija se acerca, se guarda el pañuelo y toma con ambas manos la mano de su madre que coloca tiernamente sobre las sábanas antes de volverse de espaldas. La madre cierra los ojos de cansancio. Su hija se retira, sin hacer ruido, cerrando la puerta lentamente.

 


 

Agradecimientos a Manoel de Oliveira, por habernos orientado hacia esta secuencia, a Jacques Parsi así como a Gémini Films por el découpage.

* La casa en la que esta escena se rodó se sitúa en Francia, una serie de fotos de los diferentes lugares se hicieron durante los ensayos. Puesto que Manoel de Oliveira escribió su guión en Portugal, tenía a su lado un juego de fotos, lo cual explica que en su découpage haya referencias tan precisas.

Los diálogos dichos por los actores, objeto de una modificación en relación al découpage, están indicados entre corchetes.

12-01 a 12-04: planos 1, 2, 3

12-03=12-01 a 12-04: planos 4, 5, 6 y 7

12-04: plano 8

12-05 a 12-06: planos 9 y 10

Final de 12-06 y 12-07: planos 11, 12 y 13

12-08 y 12-09: plano 14, 15, 16, 17 y 18

 

Traducción del francés de Francisco Algarín Navarro.

Publicado originalmente en Cahiers du cinéma, nº 538, septiembre de 1999.